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No quiero dormir para no olvidarte

A veces me siento como si fuera el protagonista de ’50 firsts dates’ o ‘Remember Sunday’, películas en las que los personajes principales no pueden recordar los acontecimientos que sucedieron en sus vidas a corto plazo, y cada se duermen olvidan todo hasta el último punto que recuerdan, por lo que tienen que volver a iniciar. Pero no es tan fácil en cuando sucede en la vida real, no es tan de color de rosa o divertido.

Hace un par de años sufrí un golpe escalofriante en la cabeza que me provocó daño cerebral en la zona que se encarga de recopilar los datos y guardarlos en la memoria, por lo que cada que me voy a dormir, olvido todo lo que sucedió en el día y sólo recuerdo hasta momentos antes del accidente. Me despierto gritando porque se me viene a mi mente deteriorada el recuerdo del momento en que la varilla calló del edificio y se me incrustó en la cabeza. Por suerte, el metal sólo tocó una parte del cerebro y los médicos pudieron retirarla, dejándome estragos en la memoria. Pero por lo menos estoy vivo.

En un excelente día, durante la noche puedo recordar lo que hice pero lo confundo con un sueño, pues cuando me despierto sólo creo que lo soñé. Otras me despierto con la sensación del accidente, siento como el metal se incrusta en mi cabeza y despierto gritando, llorando y sudando. Por lo que mi hermana y mi madre tienen que acudir para tranquilizarme y me explican todo lo que sucedió. Me enojo por mi suerte, maldigo al destino y a Dios por haberme traído tanta desgracia y pienso que no tengo futuro. Pero después agradezco por estar vivo, aunque lo que me sucede no sea vida al cien por ciento.

Pese a mis problemas he salido con chicas, a las que les he contado de mi problema, unas se espantan y ya no vuelven a salir y otras mencionan las películas que les dije antes, como si así fuera a ser nuestra relación, algo muy de Hollywood. Pero no es así, vivo con miedo de ya no recordarlas nunca más, tengo que lidiar con que un día me gustan y otro no. Debo leer un diario para saber qué hago, qué hice y qué debo hacer. A veces escucho audios que consideré relevantes sobre personas que se atravesaron conmigo, como algunas chicas.

Con la que tuve una relación más larga (3 meses), decidimos pasar vacaciones juntos, todo un fin de semana. Nos encontrábamos en el cuarto de uno de los hoteles en Acapulco más exclusivos y ella quería dormir, yo sólo la observaba y me preguntó que por qué lo hacía. Yo sólo respondí que no quería dormir para nunca olvidarla y que no se borrara de mi mente estas vacaciones tan maravillosas que estábamos pasando. Ella lloró, me mintió de la forma más bella que pudo al prometerme que todo iba a cambiar, que iba a mejorar y que algún día habría una forma de recuperar mi memoria. Nada de eso es posible hoy en día. Pero el tiempo que estuve con ella descubrí que el amor existe aún para personas como yo.

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