Como desde hace 14 años, en la historia de la grey yucateca compartimos el 4 de noviembre la festividad de San Carlos Borromeo, un obispo ejemplar, piadoso, escritor y misionero, junto con la celebración del cumpleaños del señor Arzobispo de Yucatán, monseñor Emilio Carlos Berlie Belaunzarán. A nombre de los fieles de esta amadísima Arquidiócesis damos gracias a Dios de todo corazón con monseñor Emilio Carlos, por la vida y el amor que celebramos de sus siete décadas recorridas.
En este año sacerdotal que conmemoramos, acompañados de la figura sacerdotal del Santo Cura de Ars, San Juan María Vianney, como un hombre tenaz, recto y generoso con Dios y con todos, la invitación a orar por nuestros sacerdotes se ha intensificado con la exhortación del Santo Padre que nos motiva a pedir por la santificación de los sacerdotes, obteniendo también abundantes gracias: “A todos los fieles realmente arrepentidos que, en una iglesia u oratorio, asistan con devoción al sacrificio divino de la misa y ofrezcan por los sacerdotes de la Iglesia oraciones a Jesucristo, Sumo y Eterno Sacerdote, y cualquier obra buena realizada ese día, para que los santifique y los modele según su Corazón, se les concede la indulgencia plenaria (…), en el primer jueves de mes (...). También se concede la indulgencia parcial a todos los fieles cada vez que recen con devoción en honor del Sagrado Corazón de Jesús cinco padrenuestros, avemarías y glorias (…), para que los sacerdotes se conserven en pureza y santidad de vida” (Penitenciaría Apostólica, Decreto acerca de las indulgencias con ocasión del año sacerdotal, Roma 25 de abril de 2009).
Con mayor razón, alentados por el valioso ejemplo de imitación a Jesucristo, el Sumo y Eterno Sacerdote, estamos invitados a elevar nuestra fervorosa oración para pedir por la santificación de los Obispos, elegidos por Dios para participar en un grado de plenitud sacerdotal, con el compromiso de ser siempre y en todas partes un reflejo vivo de la caridad pastoral. Nuestra felicitación al Señor Arzobispo podrá transformarse en oración.
Siempre será el mejor regalo. No sólo pedimos por su salud y para que tenga sabiduría y fortaleza en su misión pastoral, sino sobre todo que sea santo, imagen fiel del Buen Pastor. A algunos nos ha tocado compartir más de cerca con el Señor Arzobispo la cruz de las responsabilidades, ya que todo cargo es al mismo tiempo una pesada carga, que llevada con amor en el nombre de Jesucristo se transforma en una encomienda más ligera. Como nos enseñan los grandes maestros de la vida espiritual, el camino de la perfección pasa por la cruz.
Así nos lo recuerda el apóstol Pablo, no hay santidad sin renuncia y sin combate espiritual (cf 2Tim 4). El progreso espiritual implica la ascesis y la mortificación que conducen gradualmente a vivir en la paz y el gozo de las bienaventuranzas.
El clero yucateco compartirá con el Señor Arzobispo Berlie Belaunzarán mañana miércoles 4 de noviembre, al mediodía, una misa y una comida en el Seminario Menor para compartir la oración y el gozo de los dones concedidos por el amor del Señor. Ese mismo día, a las 19:30 horas serán ordenados cinco nuevos presbíteros para el servicio de la comunidad eclesial. Invito a todos a elevar su oración a Dios por el Señor Arzobispo, especialmente por su onomástico. En nombre de nuestra Iglesia yucatanense, pido al Señor Jesús, por intercesión de Nuestra Señora de Izamal, patrona de la Arquidiócesis, que bendiga todos los planes y proyectos de nuestro Padre y Pastor y lo colme de santidad.
Con un respetuoso y fraternal abrazo para la Iglesia de Yucatán, capitaneada por nuestro Arzobispo, los exhorto a dar gracias a Dios por su bondad y por contar siempre con la presencia amorosa de Jesucristo, el Buen Pastor, entre nosotros.
¡Feliz cumpleaños, Señor Arzobispo. Cuente su Excelencia con nuestro aprecio y oración!— Mérida, Yucatán, México. Noviembre del año sacerdotal 2009
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