hola buen dia.. deberian regresar al padre armin a tizimin el que esta la verdad que .. sincomentarios solo preguntenle a la gente y en paticular a los que cada año venden velas y trabajan para la iglesia saludos
El Ciclo del Señor, llamado también Propio del Tiempo, y con el que abrimos el año litúrgico, comienza el domingo primero de Adviento y termina con la semana que sigue a la solemnidad de Jesucristo, Rey del universo, que hemos celebrado la semana próxima pasada.
El Adviento, como espíritu de espera y de tensión hacia el futuro, atraviesa todo el Antiguo Testamento; pero no se agota ni siquiera con la venida de Cristo, el personaje que no solo Israel sino el universo entero ha esperado por milenios. La historia de Cristo no se limita al espacio de tiempo en que Él "plantó su tiempo entre nosotros” (Cf Jn 1, 14); sino que continúa en la experiencia siempre nueva que los hombres de todos los tiempos tendrán de Él, hasta su retorno final en la gloria.
Este profundo deseo de todo creyente, sabemos que se da, porque muchas veces somos ciegos para buscar a Dios o para encontrarlo, porque nuestra fe se debilita, cuando deberíamos siempre poder encontrar a Dios en el rostro de su Hijo Jesucristo. Que es el verdadero don del Señor: La fe.
La vida es el bien más precioso que tenemos; y estamos dispuestos a renunciar a muchas cosas con tal de vivir. El mensaje centralde éste domingo es muy exigente: Jesús vino a darnos la vida, y la vida en plenitud, pero en la medida que estemos disponibles a renunciar a ella.
Gen 2, 18-24; Sal 127; Heb 2, 9-11; Sn Mc 10, 2-16
“Seguir a Jesús en el matrimonio”
En el corazón de la liturgia del día de hoy encontramos la belleza real del amor conyugal y su exigencia de fidelidad.
Este tema es de especial interés para la Iglesia y para todos sus miembros, porque del amor de los esposos y de la acción de la gracia de Dios en sus vidas por el sacramento del matrimonio nace la familia, célula básica de la Iglesia y de la sociedad.
Además, es un hecho que la mayor parte de los hijos de Dios adoptan el matrimonio como estilo de vida y, por lo tanto, este debe ser el camino por el cual buscan la santidad.
I.- Camino de Santidad querido por Dios desde el origen.
En la primera lectura vemos el plan de Dios en la creación. Página maravillosa del Génesis para comprender la obra del Señor y la posición de la persona humana de todos los tiempos con respecto a una triple relación fundamental: con Dios, con la creación y con su semejante.
En el capítulo II, se nos muestra ese maravilloso plan de Dios que está tejido de armonía y de luz; y en cambio el capítulo III narra el proyecto alternativo que la persona quiere realizar prescindiendo del proyecto original de Dios y cuyos trágicos resultados experimentamos en nuestra historia.
Num 11, 25-29; Sal 18; Sant 5, 1-6; Mc 9, 38-43, 47-48
“Quien no está contra nosotros, está a nuestro favor”
I.- Señor dilata nuestro corazón
En su camino hacia Jerusalén, además de las revelaciones sobre el destino final de su vida, Jesús les da una catequesis a sus apóstoles, que son creyentes que van descubriendo el sentido de su fe aún imperfecta.
La pregunta central del discípulo en este día refleja una inmadurez en la fe, y como el deseo de un “monopolio” de la verdad de los elegidos o especialistas.
Sab 2, 12. 17-20; Sal 53; Sant 3, 16-4, 3; S. Mc 9, 30-37
“Cristo precede y preside,
desde el centro de nuestro corazón y comunidad”
Durante el camino Jesús daba instrucciones a los suyos con respecto a su pasión y a su cruz. Sin embargo algunos de entre los apóstoles discutían sobre quién sería el más grande e importante entre ellos.
Podemos aprovechar la oportunidad de este domingo para conocer mejor la mente de Cristo con respecto a los primeros y últimos lugares, respecto a la libertad de pretender o dejar los cargos de responsabilidad.