hola buen dia.. deberian regresar al padre armin a tizimin el que esta la verdad que .. sincomentarios solo preguntenle a la gente y en paticular a los que cada año venden velas y trabajan para la iglesia saludos
Cuando Jesús sació el
hambre de los que lo seguían quisieron hacerlo Rey, y el se escondió para
evitarlo. Cuando en cambio empezó a explicar lo que significaba su milagro, y
que es seguir a Jesús en un camino que debe afanosamente recorrerse, empiezan
los cuestionamientos: ¿quién se cree éste? si conocemos a su padre, y a sus
hermanos.
Un exégeta sostiene que el Simón de Cafarnaum es una homilía Pascual, destinada a comentar e iluminar la Pascua Cristiana, nuevo y definitivo éxodo de Cristo y de la Iglesia hacia la libertad plena y total.
Vemos claramente como la lectura evangélica de hoy se propone como una lectura Eucaristíca y Cristológica de la famosa narración en el libro del Éxodo del “maná”.
Como camino de solución para el delicado problema del hambre de los hombres, se nos indica el día de hoy, como es que con algunos pocos panes milagrosamente multiplicados, se sació el hambre de muchos.
La primera lectura nos recuerda el milagro realizado por el profeta Eliseo, y más solemne resulta la descrita en el Evangelio de San Juan: Jesús sube a la montaña seguido por la multitud, y con sus discípulos.
Sab1,13-15;2,23-24;
Sal 29; 2 Cor 8,7.9. 13-15; Mc 5,21-43
“Del
encuentro con Jesús: la salud y la vida”
I.-
Hoy la palabra de Dios nos invita a celebrar la vida
Dios está siempre a favor de la vida, Él la
crea y conserva. Sólo por la envidia del diablo la muerte entró al mundo. Jesús
actúa al servicio de la vida, dos curaciones en una narración, y la salud es
algo que emana de la persona misma de Jesús.
La colecta que san Pablo solicita a
favor de los fieles de Jerusalén, es una ayuda a los necesitados; es un consejo
sabio del Apóstol de que: “la abundancia de los unos, sirva para remediar las
carencias de los otros”.
El Dios de la Biblia es siempre cercano e involucrado en la historia humana, Él a su pueblo le promete un futuro de prosperidad (1ª. lectura). El Reino que viene a establecer parece tan pequeño y frágil y sin embargo contribuye mucho al futuro de los seres humanos (Ev.). Será por ello conveniente dejarnos involucrar por estas realidades: “caminar en la fe”, “vivir cerca del Señor”, y buscar “agradarlo en todo” (2ª. lectura).
Esta festividad litúrgica podemos considerarla como una síntesis de todo el período Pascual.
Cristo es el centro de toda la liturgia de la Iglesia, principalmente en su vida, enseñazas, milagros, realización de profecías, pasión, muerte, resurrección y ascensión.
De múltiples formas hace alusión a su Padre, y así enseña a sus discípulos a orar; y en la Última Cena promete el envío del Espíritu Santo. Las siete semanas de Pascua a Pentecostés han culminado el domingo pasado, con la fiesta de la manifestación universal de la Iglesia, como fruto de la promesa cumplida en la venida del Espíritu Santo.
La lectura de los Hechos quiere mostrar las consecuencias del discurso de Pedro ante el Sanedrín, que es el centro de la lectura del domingo anterior, el mensaje debe de resonar con fuerza: “El crucificado es el Señor y el Mesías” (ver. 36) y es Dios quien lo ha constituido como tal.
Esta afirmación de seguro asombró en aquel ambiente, pues estaba escrito: “maldito el que cuelga de un madero” (Deut. 21.23), y San Pablo en Gal 3, 13 ha constituido una teología dialéctica de la cruz, para mostrar que un crucificado para los hombres no es lo mismo que para Dios; pues para Él es aquel que se entrega por los otros.