
CIRCULAR 07/09
ASUNTO: Exhortación a la Vida Consagrada Femenina
para los Ejercicios Espirituales de Verano.
A las comunidades de Vida Consagrada Femenina
Presentes en la Arquidiócesis de Yucatán
La vida consagrada es un don precioso y necesario para el Pueblo de Dios, porque pertenece íntimamente a su vida, a su santidad y a su misión (V.C. 3). Y como todo regalo, la Iglesia lo recibe con gratitud y se hace responsable de cuidarlo, para que pueda producir el fruto que Dios espera de él.
Uno de los recursos que mejor contribuyen al cuidado de la vida consagrada, y de cada persona que ha dedicado su vida al Señor a través de los votos, es la formación permanente, que procura acompañar en cada fase de su vida a la persona llamada a buscar y amar a Dios “con todo su corazón, con toda su alma y con todas sus fuerzas” (Dt 6,5) y al su prójimo como a sí misma (cf. Lv 19,18; Mt 22, 37-38). El amor a Dios y a los hermanos es un dinamismo vigoroso que puede inspirar constantemente el camino de crecimiento y de fidelidad del consagrado.
Y para esto, la Vida Espiritual tiene obviamente la primacía: en ella la persona consagrada encuentra su identidad y experimenta una serenidad profunda, crece en la atención a las insinuaciones cotidianas de la Palabra de Dios, y se deja guiar por la inspiració... Seguir leyendo »