
Monseñor Lázaro Pérez, Se caracterizó por ser un hombre al servicio de Dios y sus feligreses.
En su último artículo, publicado apenas el jueves pasado, lanzó un llamado a los sacerdotes “para hacer una amplia revisión de vida, un sincero examen de conciencia para, delante de Dios, preguntarse hasta qué punto, y en medio de las limitaciones naturales, se ha sido fiel al don recibido sin mérito alguno”.
“Fue un hombre incansable y tuvo una preparación que le permitía hacer
una prédica preciosa, la mejor de todas... es doloroso ver partir a un
amigo que tanta falta hace.
“Era un amante de los libros, muy culto, era un ferviente mariano y
tenía un amor especial por la Virgen María. Un amante de su gente,
tanto de su diócesis como por supuesto de su natal Tizimín”, afirmó el
entrevistado, quien hoy viaja a Celaya para estar en los funerales.
En Tizimín, de donde era originario el obispo Lázaro Pérez, numerosos
fieles manifestaron su consternación y tristeza por la inesperada
noticia ya que no se la esperaban.
En lo que el papa Benedicto XVI designa un nuevo obispo, la
administración de la Diócesis de Celaya quedará a cargo del padre Lauro
Gómez, quien fue designado administrador por un Consejo de Consultores,
que se reunió de forma extraordinaria para hacer dicho nombramiento.