Se empezaría con unas simples preguntas : ¿Qué entiende usted
por comunicación? ¿Qué lugar ocupa la comunicación en su vida? ¿Qué
lugar ocupa la comunicación en su misión pastoral? ¿Qué lugar ocupa la
comunicación en el Seminario Mayor? Si su respuesta ha sido: no tenemos
mayor cosa en comunicaciones porque “no poseemos estaciones de radio”,
“no contamos con buenos equipos u ordenadores”, “en el seminario nos
han prohibido el uso de celulares”, “mi diócesis no cuenta con un canal
de televisión”, etc., le ruego, volver a leer las preguntas y hacer un
examen de conciencia sobre la importancia de la comunicación y el uso
de los medios al servicio de la evangelización.
La gran dificultad que yo descubro, en este itinerario
comunicacional, es que se ve y se siente, en algunos sectores de la
Iglesia y la sociedad, que la comunicación es algo accidental y no
esencial. El Papa Juan Pablo II, lo había advertido en su Encíclica
Redemptoris Missio: “generalmente se privilegian otros instrumentos
para el anuncio evangélico y para la formación cristiana, mientras los
medios de comunicación social, se dejan a la iniciativa de los
individuos o de pequeños grupos y entran a la programación pastoral
sólo a nivel secundario” (n. 37). Esta es una invitación y a la vez un
desafío que comporta el compromiso de obispos, sacerdotes, religiosos y
religiosas y de los laicos, quienes están llamados a reconocer que la
Iglesia es ... Seguir leyendo »