hola buen dia.. deberian regresar al padre armin a tizimin el que esta la verdad que .. sincomentarios solo preguntenle a la gente y en paticular a los que cada año venden velas y trabajan para la iglesia saludos
Al concluir el segundo Congreso de Salud, Vida y Familia, imploro la bendición de Dios para los organizadores y, especialmente, para todas las familias de los participantes de la Provincia eclesiástica de Yucatán, como también para los fieles de las otras diócesis que han acudido a este evento. Les propongo las siguientes CONCLUSIONES, las cuales podrán ser reflexionadas y aplicadas oportunamente:
1. "La familia es el patrimonio de la humanidad” para las generaciones actuales y venideras. Hemos heredado este patrimonio, que debemos custodiar y promover. Es un deber primordial de los progenitores enseñar a las nuevas generaciones el valor, la identidad y la función personal y social de la familia.
2. La familia está fundada en el matrimonio, como una unión sólida, estable y en comunión, creando un vínculo indisoluble hasta la muerte entre el hombre y la mujer. Esta institución natural, bendecida por Dios, debe ser reconocida y protegida por la autoridad civil y, a su vez, apreciada y vivida por toda la comunidad humana.
3. La adopción es un acto sublime de bondad y una expresión exquisita de caridad, que la Iglesia promueve principalmente en los matrimonios que no han podido tener hijos. Sin embargo, subrayamos el derecho de los niños sin hogar de encontrar un padre y una madre, unidos en matrimonio, que puedan darles el amor que necesitan para crecer y madurar en la vida.
La familia sigue siendo en México una institución reconocida y aceptada. El 81% de los hogares está formado por una familia tradicional, natural, aseguró monseñor Rodrigo Aguilar Martínez, obispo de Tehuacán (Puebla), presidente de la Comisión Episcopal de Familia, Juventud y Laicos de la Conferencia del Episcopado Mexicano.
"A pesar de todo, y de muchas sombras, se ven signos de esperanza. La familia sigue siendo un valor más estimado por las personas, un santuario de la vida”, subrayó el prelado.
Muchas familias hispanas que han emigrado a Estados Unidos también han revitalizado a las parroquias y han hecho resurgir la dimensión pastoral, destacó.
Monseñor Aguilar Martínez participó en la segunda jornada del congreso, ayer, con la conferencia "La realidad de la familia en México”, que impartió ante varias decenas de personas.
Después, en rueda prensa, admitió que hay muchos casos de desintegración y descomposición del hogar, pero la familia continúa siendo un patrimonio.
Algunos de los conflictos más frecuentes, recordó, se derivan de discusiones por dinero, pleitos por bienes naturales, dificultades de comunicación y convivencia, y violencia. "La mayor convivencia familiar se tiene a la hora de los alimentos, pero la televisión distrae y dificulta una comunicación profunda”.
Así como la familia es patrimonio de la humanidad, todos deb... Seguir leyendo »
La elección equivocada de pareja, la falta de madurez personal y las malas compañías son tres factores que contribuyen a los divorcios, advirtió el presbítero Jorge Carlos Menéndez Moguel, en el marco del II Congreso de Salud, Vida y Familia.
"Nadie se casa para divorciarse, pero es una realidad que se tiene que afrontar el divorcio. El divorcio está presente y actualmente hay que decir que cada vez es más frecuente”, dijo.
En un encuentro con medios de comunicación, el sacerdote indicó que la realidad más cercana, la de países de Hispanoamérica y Europa, señala que el mayor índice de divorcios ocurre entre los 7 y 9 años de casados, y a una edad promedio de los 33 a los 35 años de los cónyuges.
El padre Menéndez, quien cursa el Doctorado en Teología Moral, aseguró que el divorcio nunca será bueno. "No hay que bendecir ni felicitarlos. El divorcio no es cosa buena. Es la última salida. La última puerta”.
Matizó sin embargo que si la Doctrina Social de la Iglesia no acepta el divorcio —porque "lo que Dios ha unido, que nunca lo separe el hombre”— la Iglesia no abandona a los divorciados.
"La Iglesia es una madre que recibe a todos sus hijos, particularmente a los más necesitados, y los divorciados son hijos que necesitan el apoyo de su madre, la Iglesia”.
"Hay que ser respetuosos con ellos. Nadie sabe en el fondo quién es el culpable... Seguir leyendo »