Muchas veces caminamos por la vida muy preocupados por todo lo que ocurre a nuestro alrededor, por los problemas que existen y no nos ocupamos de nosotros mismos, nuestro interior y sobre todo por nuestra conciencia.
La conciencia es aquella vocecita que resuena en nuestra mente, más claramente lo especificaremos como el momento preciso en el que estamos a punto de dormir y en unos segundos antes de entrar en profundo sueño se produce esa idea limpia, esa voz que resuena en nuestra mente.
A través de estos pensamientos me vienen el recuerdo del nuevo libro del padre Richard Clifford, "Sintonía misional", en el que nos narra que todas las personas en su esencia tienen un verdadero "toque humano". El libro reúne 120 artículos periodísticos en los que describe las cosas sencillas que ocurre a las personas, pero llenos de espiritualidad. Algunas veces pensamos que todas las personas son egoístas, rencorosas, malvadas, pero debemos descubrir su esencia, su verdadero sentido humano para encontrar esa espiritualidad, esa bondad que hace que demos sin esperar recibir nada a cambio.
Este libro escrito por el padre Richard es un verdadero regalo de Navidad, en el que nos narra los encuentros y sucesos con diversas personas y cómo fue descubriendo el sentido profundo de las personas.
El padre Richard Clifford sintió el llamado y decidió ser sacerdote en la congregación de los Misioneros de Maryknoll, siendo ordenado el 13 de junio de 1953. Ha enfocado gran parte de su misión en conocer y relatar el lado humano de las cosas, enseñando primeramente en el Seminario San Ambrosio, que los padres y hermanos de Maryknoll dirigían en el altiplano de Puno, Perú. Cuatro años después, en 1957, fue transferido a Lima, la capital peruana, donde además de realizar una variedad de trabajos sociales comenzó una de las pasiones que lo han acompañado durante su vida misionera: la escritura.
Por seis años escribió una columna diaria, "El toque humano", en "La Prensa", uno de los periódicos peruanos más importantes de la época.
Fue enviado a Mérida en 1980 como párroco de la iglesia de San Sebastián y continúa todos los domingos con su columna "El toque humano" en Diario de Yucatán.
Comedor infantil
El padre Clifford siempre se ha preocupado por las necesidades físicas y espirituales de las personas, es por ello que con ayuda de los voluntarios de la asociación San Vicente de Paúl constituyó un patronato para establecer comedores que ofrecen un almuerzo diario a menores de la colonia. El almuerzo es probablemente el único o el mejor alimento que muchos de estos niños recibirán en el día, por lo tanto las utilidades por la venta del libro servirán para las obras apostólicas del comedor.
Este mes es un momento propicio para adquirir y leer "Sintonía misional" o bien regalarlo a un amigo o un familiar para poder descubrir la esencia del ser humano y, sobre todo, reflexionar e iluminar nuestra conciencia para que se reavive el verdadero sentido humano y poder seguir caminando con una actitud positiva ante las circunstancias de la vida. Pero también para encontrar el sentido a nuestras vidas y despertar en nosotros solidaridad, comprensión y cariño a nuestros familiares y prójimo.
Herminio José Piña Valladares (*)
|