hola buen dia.. deberian regresar al padre armin a tizimin el que esta la verdad que .. sincomentarios solo preguntenle a la gente y en paticular a los que cada año venden velas y trabajan para la iglesia saludos
CIRCULAR: 012/2011 ASUNTO: Mensaje episcopal por el "Día del Abuelo”. Los abuelos Testigos de la fe, la esperanza y el amor.
Queridos hermanos:
El 28 de agosto ha sido instituido en México como el "Día del Abuelo”. Es una celebración familiar que complementa la conmemoración del "Día del Padre” y el "Día de la Madre” en el contexto de una nueva valoración de los adultos mayores, impulsada por la Asamblea General de las Naciones Unidas desde 1978 aunque posteriormente, en 1990, se declaró el 1 de octubre de cada año como el "Día internacional del Adulto Mayor”.
La Iglesia se une a esta iniciativa porque siempre ha estado atenta a la situación de los adultos mayores, tanto en su acción pastoral como en su magisterio, y ha insistido recientemente en la importancia de valorar a las personas en su dignidad en todas las edades, llamando la atención para que no se dilapide la riqueza humana y espiritual, ni la experiencia y sabiduría acumulada durante vidas enteras.
La celebración del "Día del abuelo” nos ofrece una magnífica oportunidad para reconocer el importante papel que tienen los abuelos en la convivencia familiar, como testigos de la fe, la esperanza y el amor ante las nuevas generaciones.
La situación económica actual ha propiciado en los matrimonios que tanto el hombre como la mujer tengan que incursionar en el mundo laboral, en virtud de lo cual acuden a la ayuda de los abuelos para cuidar a sus hijos, contribuyendo así con su tiempo, cariño y dedicación a que los niños sigan sintiendo el calor de un hogar. Ante la ausencia obligada de los padres ellos son los portadores del principio interior, la fuerza permanente y la meta última de toda familia que pretende formar una auténtica comunidad de personas: el amor (Cf. Familiaris Consortio, n. 18).
La serena presencia de los abuelos es una bendición para todas las familias y comunidades, incluso cuando parece que ya no tienen las energías suficientes para desempeñar las funciones que ellos quisieran. Viviendo con paciente abandono los años que el Señor establece para cada uno, pueden ser portadores de paz y alegría cristianas en sus hogares, siempre dispuestos a dar razón de la esperanza por la fe en Cristo, Nuestro Salvador.
Quiera Dios que nuestros abuelos experimenten el respeto y la atención afectuosa de quienes los rodean y que ellos mismos tengan la oportunidad de darse cuenta de que "son testimonio vivo de que cada momento de la existencia es un don de Dios y cada etapa de la vida humana tiene sus riquezas propias que hay que poner a disposición de todos” (S.S. Juan Pablo II, Homilía en el Jubileo de la Tercera Edad, 17 de septiembre de 2000, n. 5).
En este día especial enviamos nuestra felicitación a todos los abuelos, elevamos nuestra oración al Señor para que los colme de bendiciones y los encomendamos a la intercesión maternal la santísima Virgen María para que sea su consuelo en las adversidades.
Mérida, Yucatán, 28 de agosto de 2011.
†Emilio Carlos Berlie Belaunzarán Arzobispo de Yucatán
† José Rafael Palma Capetillo Obispo Auxiliar
Pbro. Lic. Pedro José Echeverría López Canciller Secretario