hola buen dia.. deberian regresar al padre armin a tizimin el que esta la verdad que .. sincomentarios solo preguntenle a la gente y en paticular a los que cada año venden velas y trabajan para la iglesia saludos
El arzobispo Emilio Carlos Berlie Belaunzarán redactó y envió la siguiente carta a todos el clero de la Arquidiócesis: "Paz a ustedes y a sus familias, hermanos todos en el Señor Jesús. El domingo 29 de noviembre, Primer Domingo del Adviento, iniciamos un nuevo año litúrgico en el que tendremos oportunidad de conmemorar los grandes misterios de nuestra fe en Jesucristo Nuestro Señor, el primero de los cuales es su Nacimiento en Belén.
"El tiempo de Adviento es el tiempo de la espera, de considerar las promesas hechas al Pueblo de Israel de la llegada de un Mesías, Salvador, Dios con nosotros.
Es el tiempo también de reflexionar las promesas hechas por Jesús sobre su segunda venida, con gloria y poder, para la resurrección final.
Vivamos el Adviento, en estos dos sentidos, poniéndonos listos para cuando Él venga, disponiendo todo para nuestro encuentro con Él.
En este domingo nuestra Iglesia de Yucatán ha programado la realización de una colecta especial para apoyar su acción pastoral. Como ustedes saben, la Iglesia de Cristo en todo el mundo tiene como única tarea la Evangelización, es decir, llevar el Evangelio a las personas, a la sociedad, a la cultura, para que se haga realidad en el mundo el Reino de Dios, reino de paz, justicia, verdad y amor.
Para propiciar este encuentro de las personas, la sociedad y la cultura, con Jesucristo, nuestro salvador, la Iglesia realiza su acción pastoral, que planeada debidamente con un Plan Diocesano anima, promueve y articula los esfuerzos de todos para realizar las actividades que ayuden a personas y comunidades a hacer realidad la Evangelización entre nosotros.
Pues bien, esta tarea pastoral exige recursos: espirituales, ciertamente, la oración constante de todos los católicos; humanos, la participación y capacitación de todos y cada uno de los bautizados; pero también, materiales y económicos: personas y su justa remuneración; inmuebles, máquinas y vehículos y su mantenimiento; comunicaciones y materiales impresos, celebración de reuniones, etc.
El camino del Plan Diocesano de Pastoral para hacer de nuestra Iglesia de Yucatán una Comunidad de Comunidades, como se expresa en su Ideal, nos lleva este año a la promoción intensa de las Pequeñas Comunidades Parroquiales, de tal manera que el próximo año pastoral 2010-2011 podamos ya vivirlo en la confrontación de la vida con el Evangelio, en el proceso de conversión, propio de la Segunda Etapa de nuestro Plan.
Por todo esto, recuerdo a todas las comunidades parroquiales y rectorías de la Arquidiócesis, la necesidad de colaborar para esta acción que es tarea común (EN 14), responsabilidad de todos, y exhorto a los señores párrocos y rectores a motivar la generosidad de los fieles para este fin.
En nombre del Señor Jesús bendigo a cada uno de los hogares de Yucatán, invitando a las familias a sentirse parte de la gran familia de los hijos de Dios que es nuestra Iglesia, y convocándolas a formar Pequeñas Comunidades Parroquiales en las que se viva el mandamiento de Cristo: Ámense los unos a los otros como Yo les he amado (Jn.13,34).