 Habiendo recibido la noticia del deceso del Sr. Obispo Samuel Ruiz, nos unimos a la tristeza que experimenta todo el episcopado mexicano, en particular, a los prelados y fieles de la diócesis a quien él guío y sirvió como Pastor de la Iglesia católica durante todo su ministerio episcopal. Reconocemos los talentos que la Providencia divina le concedió, tales como unapreclara inteligencia y buena preparación, su gran capacidad de trabajo, su sensibilidad en la interpretación de los signos de los tiempos, y su compromiso en la promoción integral de los más pobres y, de manera especial, de los indígenas. Su personalidad tuvo influencia y aprecio, no solamente en México, sino también en muchos lugares de América Latina y de otras partes del mundo. Las respuestas a los grandes retos que tuvo que afrontar, suscitaron perplejidades e incertidumbres; sin embargo, el Sr. Obispo don Samuel Ruiz siempre se mantuvo en la fidelidad a la comunión con la Iglesia católica y a la colegialidad del episcopado mexicano. Recordamos con estima y gratitud su presencia en el Congreso de Pastoral Maya, en la Casa de la Cristiandad de Mérida, Yucatán, en el año de 1970. La Arquidiócesis de Yucatán, al expresar sus condolencias, en plena confianza en la resurrección de Cristo, encomienda como ofrenda agradable, colocada en el regazo maternal de la Santísima Virgen de Guadalupe,a Mons. Samuel Ruiz, ora para que Dios nuestro Señor le conceda el premio de la bienaventuranza por todos sus trabajos, sacrificios y esfuerzos pastorales, al servicio y la promoción de los más débiles y de los indígenas. Mérida, Yucatán, México. 24 de enero de 2011. Pbro. Lic. Pedro José Echeverría L. Canciller Secretario
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