
1.- Sabemos que la Iglesia no prefiere ni rechaza forma alguna de Gobierno con tal que sea justa y apta para procurar el bien común de los ciudadanos. Hoy se habla de que necesitamos de la DEMOCRACIA.
La Democracia que la Iglesia aprueba, no debe estar ligada a un régimen político determinado. La Democracia supone una sociedad de personas libres, iguales en dignidad que gozan de derechos fundamentalmente iguales y tienen conciencia de su personalidad, de sus deberes y de sus derechos dentro del respeto a la libertad de los demás.
En la Democracia cada uno, empleando lo mejor de sus aptitudes al servicio del bien común, sostiene, en un esfuerzo de solidaridad, a sus hermanos menos favorecidos por la naturaleza o las circunstancias.
En la Democracia quienes ejercen el poder no se abandonan a la arbitrariedad o al favoritismo, no buscan su propia ventaja o a la de su partido, sino de su País. Su autoridad es siempre imparcial y no tiene preferencias sino a favor de los más débiles. Tal democracia es la que debemos alentar y apoyar para que un día la tengamos en plenitud.
Recordemos que la democracia no es solo una forma de gobierno, sino una cultura, una forma de vida, de actitud. En nuestra Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en el Articulo 3, se nos dice que la Democracia es: "Un sistema de vida fundado en el constante mejoramiento económico, social y cultural del pueblo”
2.- Así escribe el Papa Pablo VI en su Encíclica "Octagesima Adveniens”: "la doble aspiración hacia la igualdad y la participación trata de promover un tipo de sociedad democrática. Diversos modelos han sido propuestos, la búsqueda queda abierta…El Cristiano tiene la obligación de participar en esta búsqueda…EL hombre, ser social, construye su destino a través de una serie de agrupaciones particulares, como condición necesaria para su desarrollo, una sociedad más vasta, de carácter universal, la sociedad política”.
Esto indica la importancia de la Educación para la vida en sociedad, donde además de la información sobre los derechos de cada uno, sea recordado: El reconocimiento de los deberes de cada uno de cara a los demás.
Por la situación en que nos encontramos es necesario recalcar que ningún partido político tiene el derecho a usurpar el papel de único guía porque esto lleva al totalitarismo.
Debemos, pues, apreciar el sistema de la Democracia en la medida en que asegura la participación de los ciudadanos en las opciones políticas y garantiza a los gobernantes la posibilidad de elegir y controlar a sus propios gobernantes o bien sustituirlos de manera pacífica.
Una autentica democracia es posible solamente en un Estado de Derecho y sobre la base de una recta concepción de la persona humana.
3.-Hoy se tiende a afirmar que el AGNOSTICISMO y el RELATIVISMO ESCEPTICO son la Filosofía y la actitud fundamental correspondientes a las formas políticas democráticas. A este propósito, hay que observar que, si no existe una VERDAD ultima que guie y oriente la acción política, entonces las ideas y las convicciones humanas pueden ser instrumentalizadas fácilmente para fines de poder. Una DEMOCRACIA SIN VALORES SE CONVIERTE con facilidad EN UN TOTALITARISMO VISIBLE O ENCUBIERTO. Y eso es muy peligroso.
Otro de los fundamentos de la democracia son los Derechos Humanos. Por eso es necesario que si queremos reformar nuestros ordenamientos debemos dar a la democracia un autentico y sólido fundamento mediante el reconocimiento explicito de estos derechos.
Entre los principales hay que recordar:
El Derecho a la Vida, del que forma parte integrante el derecho del hijo a crecer bajo el corazón de la Madre, después de haber sido concebido; EL Derecho a vivir en una Familia unida y en un ambiente Moral favorable al desarrollo de la propia personalidad; EL Derecho a madurar la propia Inteligencia y la propia Libertad a través de la búsqueda y el conocimiento de la Verdad; El Derecho a participar en el trabajo para valorar los bienes de la tierra y recabar del mismo sustento propio y de los seres queridos.