 CIRCULAR 08/2010 ASUNTO: Mensaje con motivo del Día de la Familia LA FAMILIA, MENSAJERA DE ESPERANZA La celebración del "Día Nacional de la Familia” en México, nos brinda la oportunidad de felicitar y bendecir a todas las familias de esta Arquidiócesis por la admirable labor que desempeñan en bien de las personas que la conforman, por su contribución positiva a la sociedad yucateca y al fortalecimiento de la Iglesia Católica. ¡Gracias! porque al transmitir los valores humanos, sociales, morales y espirituales, están brindando una formación integral a sus hijos e hijas. ¡Gracias por su amor, entrega y esfuerzo cotidiano! Los mensajes transmitidos por los medios de comunicación con motivo de este día hacen referencia a la necesidad de promover a la familia, porque es una institución que ayuda a las personas a desarrollarse, fortalece nuestra unidad como nación y nos distingue entre otros países. Para los creyentes, la fe es un ingrediente que ensancha la mirada sobre la realidad matrimonial y familiar. Dice el Catecismo de la Iglesia Católica que "la alianza matrimonial, por la que el varón y la mujer constituyen entre sí un consorcio de toda la vida, ordenado por su misma índole natural al bien de los cónyuges y a la generación y educación de la prole, fue elevada por Cristo Nuestro Señor a la dignidad de sacramento entre bautizados" (n. 1601) y, como tal, es signo de la presencia amorosa de Dios y medio de santificación de las personas. Así, la vivencia del sacramento del matrimonio ayudará a fomentar la relación conyugal en el amor, educar para el amor y responsabilidad a los hijos e hijas y ser testigos de la buena nueva de Dios: ¡amar la vida y valorar el matrimonio y la familia! No olvidemos, queridos hermanos, que el matrimonio y la familia, animados por la fe y fortalecidos por la eucaristía dominical, pueden dar a la sociedad un testimonio de esperanza. El mundo de hoy, bien lo sabemos, necesita el ejemplo de matrimonios alegres, convencidas de su amor, animadas y fortalecidas por su fe. En este día de la familia queremos recordar algunas de las conclusiones del III Congreso de salud, Vida y Familia, celebrado recientemente en nuestra Arquidiócesis: "El amor de la familia sana, porque purifica la mente y alivia el corazón de cada uno de los miembros de la familia, concede la fortaleza de espíritu para afrontar las pruebas y dificultades y ayuda eficazmente a experimentar el consuelo, el perdón y la paz, como camino auténtico hacia la salud integral y la salvación eterna. También "el amor de la familia da vida”, porque, desde la creación del hombre y la mujer, Dios bendice la unión íntima de los cónyuges, dando lugar normalmente a la procreación e infunde el aliento de vida. En efecto, todo ser humano, desde el vientre materno, es amado por Dios y espera que, responsablemente, propiciemos un hogar que lo reciba dignamente y con amor” (Conclusión n. 6, 31 de enero de 2010). Este domingo 7 de marzo, tercero del tiempo litúrgico de la cuaresma, invitamos a las familias católicas a participar en la misa dominical en sus comunidades parroquiales. En ellas pediremos por todos y tendremos oportunidad de escuchar la Palabra de Dios que, si duda, nos animará a fortalecer las relaciones familiares para contribuir al mejoramiento de nuestra sociedad. Encomendamos cada familia a Cristo, a María y a José. Que el ejemplo de sus virtudes domésticas sea una fuente constante de inspiración y de bendición para todos. Mérida, Yucatán, 5 de marzo de 2010. † Emilio Carlos Berlie Belaunzarán Arzobispo de Yucatán †José Rafael Palma Capetillo Obispo Auxiliar Pbro. Lic. José Ernesto Madera Gamboa Comisión Diocesana de Pastoral Familiar
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