CIRCULAR: 015/2010 ASUNTO: Mensaje episcopal con motivo del Día del Maestro MAESTROS DE PALABRA Y DE EJEMPLO DE VIDA «Sabemos que tú eres un Maestro venido de parte de Dios» (Jn 3,2). Jesucristo era reconocido por sus discípulos y por los que simpatizaban con su doctrina como un "Rabí”, "Maestro”, de Israel (Mt 26,25; Mc 9,5; 10 51), porque "enseñaba como quien tiene autoridad” (Mc 1,21) y porque sus obras eran maravillosas, dignas de un maestro (Jn 3,2). Después de su resurrección envió a sus apóstoles por todo el mundo a enseñar todo cuanto habían aprendido de Él (Mt 28,20). La enseñanza apostólica, tuvo gran éxito y pronto se extendió hasta los últimos rincones de la tierra (Hch 1,8; 28, 31). Ellos anunciaron el mensaje de salvación con valentía (Hech 2,14) y su predicación era confirmada por obras grandiosas (Hech 3,6-8). La enseñanza de la Iglesia, bajo la acción y el impulso del Espíritu Santo, ha continuado hasta nuestros días; Dios no ha dejado de enviar maestros para su pueblo a lo largo de la historia. Entre tantos maestros que Dios ha regalado a la Iglesia, hoy podemos recordar a San Juan Bosco, conocido también como Don Bosco, quien en su escrito: "El sistema preventivo en la educación de la juventud”, propone algunas bases de la educación y dice que ésta debe estar basada en la razón, en la religión y en el amor. Y que por consiguiente, excluye todo castigo violento y procura alejar aún los suaves. En un sistema que unió perfectamente la teoría y la práctica, Don Bosco fue un padre y maestro para muchos jóvenes de su tiempo, fue un maestro de palabras y con el ejemplo de su vida. En nuestros días, cuando la escuela ha tomado un papel preponderante en la sociedad, se hace necesario continuar con esta tarea educativa, que tanto bien hace a los alumnos y alumnas; es necesario continuar con esta labor que enseñe con excelencia y que propicie la inserción de las personas en los servicios que requiere la sociedad para su auténtico desarrollo. Hoy más que nunca, necesitamos una educación que pueda conducir al ser humano a su plena realización: "una educación que humaniza y personaliza al ser humano cuando logra que éste desarrolle plenamente su pensamiento y su libertad, haciéndolo fructificar en hábitos de comprensión y en iniciativas de comunión con la totalidad del orden real. De esta manera el ser humano humaniza su mundo, produce cultura, transforma la sociedad y construye la historia» (Documento de Aparecida n. 330). Los retos de nuestra nación son innumerables, la solución, como bien sabemos, está no sólo en el hogar, sino también en la escuela. En la escuela nuestra juventud se forma y adopta los principios y valores que los convierte en ciudadanos ejemplares. Po eso, las enseñanzas que ustedes imparten todos los días, trascenderán a muchas generaciones. Su labor es tan importante y tan valorada por todos nosotros, que reconocemos el empeño que ponen en la realización de esta ardua tarea educativa, cuya recompensa es la formación de mejores mexicanos. Les deseamos un feliz Día del Maestro y los exhortamos a continuar su labor siguiendo el ejemplo de Cristo, de los apóstoles y de los santos, como maestros de palabra y de ejemplo de vida. Muchas felicidades. Mérida, Yucatán, 12 de mayo de 2010. † Emilio Carlos Berlie Belaunzarán Arzobispo de Yucatán † José Rafael Palma Capetillo Obispo Auxiliar
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