El 21 de septiembre se conmemora el día internacional de la paz y la no violencia.
La
Asamblea General de las Naciones Unidas estableció en 1981 el Día
Internacional de la Paz para “conmemorar y fortalecer los ideales de
paz en cada nación y cada pueblo y entre ellos”. Veinte años después,
la Asamblea General decidió que el 21 de septiembre de cada año se
observara un “día de cesación del fuego y de no violencia en todo el
mundo ".
Ante esta iniciativa todos estamos invitados a crear y promover,
mediante la educación y la sensibilización, conciencia de la
importancia que tiene vivir en paz. La cual debemos vivirla en todos
los niveles. De manera internacional se pide a las naciones que cesen
al fuego, pero sobre todo cada persona se convierta en promotor de la
paz. Los principales destinatarios de la paz son las niñas y niños del
mundo.
La Iglesia, ministros y fieles católicos, apoyamos este tipo de propuestas, ya que son fundamentales en el desarrollo de un pueblo, de su estabilidad y de su identidad.
Nos congratulamos por la presencia del Sr. Presidente Felipe
Calderón en la inauguración de la primera ciudad rural sustentable del
mundo. Los habitantes de Nuevo Juan de Grijalva en Ostuacán, tendrán
mejores servicios y elevarán su nivel de vida.
Las
Naciones Unidas la han considerado como una de las mejores estrategias
para combatir la marginación social y erradicar la pobreza extrema, ya
que 410 familias contarán con una vivienda digna, agua
potable, escuela, iglesias, hospital, drenaje, electricidad y proyectos
productivos.
Tengo entendido que se piensan crear otras 25 ciudades rurales en el país, y ésta, en Chiapas se convierte en piloto.
Espero que esta oportunidad sea bien aprovechada por parte de los pobladores y de las autoridades de ese municipio.
Precisamente este tipo de proyectos son lo que sustentan el desarrollo de los pueblos y se van creando la paz.
+ Rogelio Cabrera López
Arzobispo de Tuxtla
|