"Divino Niño Jesús, mi vida está en tus manos", dijeron ayer las decenas de feligreses que asistieron a la misa de primer aniversario de la declaración del Santuario del Divino Niño Jesús, parroquia de Cristo Rey de Pacabtún.
El padre párroco Álvaro Carrillo Lugo exhortó a la comunidad a que se abandone en la Divina Providencia y se deshaga de la idea de que lo puede todo sin Dios. "No se puede creer en la Providencia sin atreverse a creer en un Dios Padre".
Con la ceremonia eucarística de aniversario en el santuario comenzaron formalmente dos actividades tradicionales: el Congreso del Divino Niño Jesús y el Sitio de Jericó Infantil.
El padre Álvaro concelebró con el vicario Bernabé Cobá Collí y el diácono permanente Asterio Casanova Pérez. Se escucharon cantos de alabanza al compás de varios ritmos que pusieron a aplaudir y bailar a niños y adultos. Antes de iniciar la misa se estrenaron dos banderas, la mexicana y la del Vaticano, colocadas en la puerta principal del santuario y se escucharon los himnos de ambas naciones.
En la homilía, el párroco exhortó a los menores a poner su vida en manos del Divino Niño Jesús y a los adultos, a dejar atrás la mentalidad de "vivamos para nosotros mismos" y a creer "que nos podemos arreglar sin Dios". "La soberbia, el orgullo es un error" que nos aleja de la experiencia de Dios.
Ser devoto del Divino Niño es tener una infancia espiritual, "vivir como un niño en los brazos del padre", dijo.
"La devoción es más que llevar estandartes, es un arte de vivir", subrayó el sacerdote.
Después de la misa se realizó una verbena en la que los menores participaron en varios juegos y se presentaron coreografías con canciones de mensaje cristiano en especial para ellos.
Las actividades del Congreso del Divino Niño y el Sitio de Jericó Infantil concluirán el 8 de mayo. El santuario está en la calle 59 con 42 de la Fidel Velázquez-Pacabtún.- C.S.M.
|