Decenas de personas se congregaron ayer por la mañana en el centro y las principales calles de Peto en espera de la llegada del Papamóvil en su camino hacia Quintana Roo, donde recorrerá parroquias de la Prelatura Cancún-Chetumal.
Las altas temperaturas no fueron obstáculo para que los fieles aguardaran bajo el Sol el arribo del vehículo que usó Juan Pablo II en su primera visita a México, en 1979, como ya informamos.
En Peto tuvo lugar la despedida del Papamóvil de Yucatán, donde ayer estuvo en Halachó, Umán y Mérida.
El vicario, padre Martín Méndez Bojórquez, recuerda que la visita del Papamóvil a parroquias del Sureste se enmarca en las actividades conmemorativas de la beatificación de Juan Pablo II, el 1 de mayo próximo.
Añade que, a pesar de que hace seis años falleció el Santo Padre, la gente no lo ha olvidado, lo que se demuestra con su interés por ver el vehículo. "Juan Pablo hizo presente a Jesucristo cuando estuvo en la tierra y la concentración de los fieles, más que para ver el vehículo, es porque saben que Su Santidad lo utilizó como transporte", dice.
El recorrido del Papamóvil comenzó en el entronque Peto-Mérida y continuó por las principales calles. A bordo viajaron el padre Martín Méndez, religiosas, ministros y otras personas cercanas a la parroquia.
Permaneció varios minutos a las puertas de la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, mientras se rezaban los misterios luminosos del rosario. Durante la oración se pidió por los jóvenes, las familias y los migrantes.
Para los petuleños Juan Pablo II es una figura significativa, pues en la misa que ofició el 11 de agosto de 1993 en Xoclán lo acompañó una imagen de la Virgen de la Estrella de este municipio.
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