
VILLAHERMOSA (Zenit).- Con aproximadamente 20,000 catequistas en la Provincia Eclesiástica de Yucatán, lugar donde arribó la religión católica a México, la Iglesia se ha comprometido, fuertemente, en el impulso hacia la nueva evangelización.
Las diócesis que componen esta provincia, pertenecientes a los estados del suroeste del país -Quintana Roo, Yucatán, Campeche y Tabasco- se han reunido en esta capital para llevar al cabo el Primer Encuentro Provincial de Directivas Parroquiales de Catequesis.
El magno proyecto es la catequización de cerca de 225,000 niños y jóvenes de 300 parroquias que componen la Provincia Eclesiástica de Yucatán, el fortalecimiento de la fe y la incorporación en ellos de las señas de la identidad católica, mismas que se han ido perdiendo vertiginosamente en estas regiones de México, donde los católicos apenas si alcanzan el 62 % de la población.
El promedio nacional de católicos, según el último censo general de población realizado en 2010 por el Instituto Nacional de Geografía, Estadística e Informática, se sitúa en 82.7% de la totalidad de 112 millones de mexicanos.
Desde el pasado domingo se lleva al cabo este encuentro de 3,300 catequistas, encabezados por el arzobispo de Yucatán, monseñor Emilio Carlos Berlie Belaunzarán, y los obispos de Cancún-Chetumal y Tabasco, monseñores Pedro Pablo Elizondo, legionario de Cristo, y Gerardo de Jesús Rojas López, respectivamente.
En rueda de prensa, los prelados explicaron que la Iglesia Católica considera la catequesis como un proceso de conocimiento del Evangelio que se inicia con los niños, pero debe mantenerse hasta la edad adulta, a fin de que los valores y principios cristianos se antepongan a la violencia y la maldad que hoy impera en todo el país.
Valores
"No se puede ni se debe sacar a Dios de la sociedad, porque si no ¿dónde se cimentarán los valores éticos?", expuso el arzobispo de Yucatán en una de sus intervenciones ante la prensa local.
En ese sentido, explicó monseñor Berlie Belaunzarán, desde 1997 se realizan encuentros anuales en las distintas diócesis de la provincia a fin de reafirmar la vocación de servicio, de preparar a los catequistas, pero también de hacer crecer la fe católica en el Sureste.