CIRCULAR: 23/2010 ASUNTO: Mensaje episcopal por la 96 Jornada Mundial del Emigrante y del Refugiado
"LOS NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES MIGRANTES”
Este 5 de septiembre se celebra la 96º Jornada Mundial del Emigrante y del Refugiado, que tiene como fin despertar la conciencia sobre el gran fenómeno de la migración y hacer un llamado a la conciencia sobre la atención que se merece.
Este Año el Santo Padre Benedicto XVI desea que reflexionemos sobre "los emigrantes y los refugiados menores de edad", y nos recuerda la advertencia de Cristo, que en el juicio final considerará referido a Él mismo todo lo que se ha hecho o dejado de hacer "con uno sólo de estos más pequeños" (cf. Mt 25, 40-45).
El mensaje del Papa dice que el refugiado es una persona humana con derechos fundamentales que todos deben respetar siempre y, al referirse a los menores de edad, quiere recordar que Jesús pasó por esto cuando tuvo que huir de Herodes para no ser asesinado. Vivió esta emigración como muchos niños y adolescentes lo viven ahora que huyen en busca de seguridad para seguir viviendo ante la pobreza, guerras y secuestros que se dan en sus países de origen.
El individualismo, la indiferencia hacia los demás, nuestra incapacidad de vivir la hospitalidad, son actitudes que tienen que superarse con los criterios del evangelio que se opone a la indolencia hacia el hermano que sufre y que ofrece un único camino el de la acogida fraterna. El que no cargue con su cruz no puede llamarse discípulo de Jesús, ya que el recibir a un migrante exige responder a esa petición de ayuda y a un desprenderse de lo que uno tiene para compartirlo con el que menos tiene.
La acogida y la solidaridad hacia el extranjero, sobre todo si se trata de niños es algo que no podemos ignorar. Los niños y adolescentes merecen seguridad y un ambiente adecuado que los ayude a desarrollarse como personas y se puedan integrar a la sociedad y ser hombre y mujeres de bien.
El Papa alienta a las parroquias y asociaciones católicas que ayudan a estos hermanos que sufren la emigración a seguir mostrando el rostro de un Dios que está cerca de ellos, a que sean agentes que vivan la acogida y hospitalidad evangélica, y pide a todos los cristianos que sean solidarios y tomen conciencia de este fenómeno social que viven muchos hombres y mujeres, pero de manera especial los niños, niñas y adolescentes, para dar una respuesta pronta y caritativa.
No podemos ser indiferentes a las múltiples dificultades que viven muchos emigrantes, especialmente los menores de edad que al igual que los demás se vuelven vulnerables y se exponen a muchos riesgos, como el robo, el secuestro, la prostitución, y ser utilizados en el tráfico de personas. No podemos acostumbrarnos a ver, como una simple estadística, las noticias de crímenes horrendos contra personas indefensas que han salido de su tierra para buscar mejores oportunidades de vida.
Nuestra Arquidiócesis de Yucatán, se une a esta jornada mundial del emigrante y del refugiado e invita a todas las parroquias, movimientos y grupos apostólicos a orar y reflexionar sobre la migración ya que también aquí en Yucatán se da este fenómeno. Muchas familias se ven afectadas al quedar incompletas. Muchos menores de edad también viven en esta situación, porque no solo emigran hacia otros países, sino también del campo a la ciudad y esto los vuelve, como ya se ha dicho, vulnerables ante las personas que se aprovechan de ellos.
Esta Jornada Mundial del Emigrante tiene que ser asumida por todos los católicos y convertirse en una respuesta concreta hacia este fenómeno del cual no estamos ajenos. Recodemos las palabras de Jesús: era forastero y me acogiste (Mt. 25, 35)
Queremos terminar elevando ante del Señor nuestra plegaria con la oración colecta de la misa por los refugiados y emigrantes:
"Señor tu que no ves a nadie como un extraño y a nadie dejas sin tu protección apiádate de los prófugos de los exiliados y de los migrantes y de cuantos se encuentran lejos del hogar; concédeles a ellos volver a la patria y al calor familiar y danos a nosotros un amor como el tuyo para con los necesitados y forasteros. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.”
Unámonos al Papa Benedicto XVI y a toda la Iglesia para ser una respuesta positiva y seamos respuesta positiva a la necesidad de los emigrantes, especialmente los menores de edad.
Mérida, Yucatán, 3 de septiembre de 2010.
+Emilio Carlos Berlie Belaunzarán Arzobispo de Yucatán
+ José Rafael Palma Capetillo Obispo Auxiliar de Yucatán
|