Me acabo de enterar de su partida y me ha causado una profunda tristeza, ya que el Padre Clifford es muy carismático y tiene ese "toque mágico" que Dios le brindó para acercarse y dirigir a las personas. Ojala y se le pu...
debe haber sido una ceremonia muy bonita, lastima que este sr no se lo merecia. el padre manito conoce parte de su historia y lo suspendio de la escuela de diaconos, cuando era director. como es que lo aceptaron de nuevo y lo orde...
La familia sigue siendo en México una institución reconocida y aceptada. El 81% de los hogares está formado por una familia tradicional, natural, aseguró monseñor Rodrigo Aguilar Martínez, obispo de Tehuacán (Puebla), presidente de la Comisión Episcopal de Familia, Juventud y Laicos de la Conferencia del Episcopado Mexicano.
"A pesar de todo, y de muchas sombras, se ven signos de esperanza. La familia sigue siendo un valor más estimado por las personas, un santuario de la vida”, subrayó el prelado.
Muchas familias hispanas que han emigrado a Estados Unidos también han revitalizado a las parroquias y han hecho resurgir la dimensión pastoral, destacó.
Monseñor Aguilar Martínez participó en la segunda jornada del congreso, ayer, con la conferencia "La realidad de la familia en México”, que impartió ante varias decenas de personas.
Después, en rueda prensa, admitió que hay muchos casos de desintegración y descomposición del hogar, pero la familia continúa siendo un patrimonio.
Algunos de los conflictos más frecuentes, recordó, se derivan de discusiones por dinero, pleitos por bienes naturales, dificultades de comunicación y convivencia, y violencia. "La mayor convivencia familiar se tiene a la hora de los alimentos, pero la televisión distrae y dificulta una comunicación profunda”.
Así como la familia es patrimonio de la humanidad, todos deben ser corresponsables de la defensa "de la agresión que sufren las familias”.
Monseñor Aguilar indicó que hay que saber potenciar los valores de los hogares porque mucho de lo que somos y tenemos se lo debemos a nuestras familias. Por tanto, "hay que promover la convivencia, armonía, paciencia, el cariño y la atención.