
Sumario:
Introducción.
I. Cristo el comunicador por excelencia.
II. La identidad y misión de la Iglesia: comunicar el Evangelio.
a) La Iglesia universal en Los medios de comunicación (Magisterio de los Papas).
b) La Iglesia de América Latina y el Caribe (Documento de Aparecida).
c) La Iglesia de México en los medios de comunicación ("Que en Cristo nuestra Paz, México tenga una vida digna”).
Conclusión.
Introducción
La comunicación está enraizada en la esencia del ser humano. El ser humano por esencia es un ser comunicativo, un ser relacional, por lo tanto la comunicación es la base y el fundamento de las relaciones interpersonales y los medios de comunicación pueden ayudar en este proceso de interacción y promover la dignidad humana.
En el campo de la fe leemos en la Sagrada Escritura "no es bueno que el hombre esté solo, voy a hacerle una ayuda adecuada, Dios los creó varón y mujer los creó” (cfr. Gén 2, 18). Dios es un ser comunicativo, por lo tanto, el hombre y la mujer creados a imagen y semejanza de Dios son seres comunicativos.
Cuando hablamos de comunicación nos referimos a un proceso, definido por el teórico Lasswel como: "proceso en el que alguien dice a otro alguien algo, a través de algún cauce o canal y con algún efecto”, esta definición nos ayuda a comprender que la comunicación es un proceso de relaciones interpersonales, que constituyen entre ellos algo en común, camino para la construcción de comunidad, si alguien no se comunica queda aislado, y no encuentra el sentido de su ser, por ello la comunicación se vuelve esencial en la vida del ser humano.
Los "medios” como su nombre lo indica son medios para favorecer la comunicación interpersonal, no sustituyen las relaciones personales, ni la vida comunitaria local. Sin embargo, los medios pueden reforzar y estimular el intercambio de experiencias y de informaciones (cf. DA 489).
I. Cristo el comunicador por excelencia.
Dios se comunica a sí mismo mediante el don de su Palabra. Esta palabra que permanece para siempre, ha entrado en el tiempo. Dios ha pronunciado su palabra eterna de un modo humano; "Y el verbo se hizo carne” (Jn. 1,14). (cf. V.Domini 1) Dios habla a los hombres como amigo, por medio de su Palabra, y esa palabra eterna por quien se hicieron todas las cosas, se hizo carne, se hizo hombre, es Jesucristo que nos habla palabras divinas con lenguaje humano.
Dios ha comunicado su palabra en la historia de la salvación, ha dejado oír su voz con la potencia de su Espíritu, "habló por los profetas”, y ahora nos ha hablado directamente por medio de su Hijo Jesucristo; la Palabra eterna se ha hecho pequeña, como para estar en un pesebre. Se ha hecho niño para que la palabra esté a nuestro alcance. Ahora la Palabra no solo se puede oír, no solo tiene una voz, sino que tiene un rostro que podemos ver: Jesús de Nazaret. En el Misterio Pascual el Verbo enmudece, se hace silencio mortal, porque se ha "dicho”... se ha quedado sin Palabra… aquí se nos ha comunicado el amor "más grande”, el que da la vida por sus amigos (Verbun Domini 12), Este mismo Jesús es quien confió a sus apóstoles el encargo de anunciar su Evangelio a todos los hombres "La palabra predicada por los Apóstoles, obedeciendo el mandato de Jesús resucitado: "id por todo el mundo y proclamad el evangelio a toda creación” (Mc. 16,15), es palabra de Dios. Por tanto la Palabra de Dios se transmite en la Tradición viva de la Iglesia” (Verbum Domini 7). El Evangelio es una persona viva es: Jesús de Nazaret.
II. Identidad y misión de la Iglesia: Comunicar el Evangelio de Jesucristo
La Iglesia existe para evangelizar, esa es su identidad, su vocación (cf. EN. 14)
Evangelizar es llevar la buena nueva y la buena nueva es una persona: Jesucristo y con su influjo transformar la conciencia personal y colectiva de los hombres, la actividad en la que ellos están comprometidos, su vida y ambiente concretos (cf. EN 18)
La misión de la Iglesia es evangelizar pero esta debe ser integral:
- Anuncio de la Palabra de Dios (Kerigma-Martyria)
- Celebración de los Sacramentos (Liturgia)
- Servicio de la Caridad (Diaconía) (DCE 25)
La Iglesia también tiene el encargo de transmitir el amor de Cristo, "Les doy un mandamiento nuevo: Ámense los unos a los otros como yo los he amado, así también ámense los unos a los otros, por el amor que se tengan los unos a los otros reconocerán todos que son mis discípulos” (Jn 13, 34-35).
El amor es el que da la vida; por eso la Iglesia es enviada a difundir en el mundo el amor de Cristo, para que los hombres y los pueblos tengan vida y la tengan en abundancia (cf. Jn 10,10).
La cultura mediática nos da la oportunidad de llevar a todos los rincones de la tierra el mensaje de Jesús y su invitación a su vida plena.
a) La Iglesia Universal en los medios de comunicación (un poco de historia).
La Iglesia se fue abriendo al maravilloso mundo de la comunicación:
• León XII afirma la necesidad de una prensa católica.
• Pio XI reconoce que el triunfo de la prensa es un hecho irreversible, en 1931 inaugura Radio Vaticano y publica la encíclica "vigilante cura”, sobre el cine y en 1936, abre la primera exposición mundial de la prensa católica.
• El Papa Pio XII en la encíclica "Miranda Prorsus” (maravillosos progresos técnicos.) reconoce el influjo de los medios (Cine, Radio, y Televisión) en el modo de pensar y obrar de los individuos, de la comunidad y como estos pueden utilizarse para la misión de la Iglesia.
• Juan XXIII valoró los medios como eficaces instrumentos al servicio de la humanidad y de la Iglesia.
En el Concilio Vaticano II, con la aprobación del decreto "inter mirifica” entre los maravillosos inventos de la técnica, productos del espíritu humano, la prensa, la radio, la televisión, el cine, reconoce que por estos medios se abren nuevos caminos para comunicarse con extraordinaria facilidad y llegar a multitudes, La Iglesia invita a usarlos con sentido crítico y siempre basados en el orden moral, como una ayuda valiosa para el género humano, sirven para evangelizar y para el bien de la sociedad. Invita a formar sacerdotes, religiosos laicos peritos en el manejo de estos medios para fines del Apostolado. Recomienda celebrar cada año el día de las comunicaciones sociales.
• El papa Paulo VI inauguró la jornada mundial de las comunicaciones sociales, celebrada por primera vez, el 7 de mayo de 1967, mensajes dirigidos a los comunicadores, a los periodistas, directores de los medios, para comprometerlos, como actores públicos en el ejercicio de su actividad, a construir una sociedad nueva, más justa y más humana recordando su responsabilidad social.
• El Papa Juan Pablo II, llamado el Papa comunicador señaló la importancia de los medios de comunicación para el proceso evangelizador, y en sus mensajes y encíclicas hizo referencia permanente a los medios y a la comunicación como camino hacia la comunión.
• El Papa Benedicto XVI, en los mensajes con motivo de la jornada mundial de las comunicaciones sociales ha abordando diversos temas como: Los medios: red de comunicación, comunión y cooperación (2006), Los niños y los medios de comunicación social: un reto para la educación (2007), Los medios: en la encrucijada entre protagonismo y servicio. Buscar la verdad para compartirla. (2008), Nuevas tecnología, nuevas relaciones. Promover una cultura de respeto, de diálogo, de amistad (2009), el sacerdote y la pastoral en el mundo digital: los nuevos medios al servicio de la palabra (2010), Verdad, anuncio y autenticidad de vida en la era digital (2011)
El Papa Benedicto XVI en su mensaje del 2010 anima a los sacerdotes a capacitarse en el campo digital para anunciar el Evangelio.
La tarea primaria del sacerdote es la de anunciar a Cristo, la Palabra de Dios hecha carne, y comunicar la multiforme gracia divina que nos salva mediante los Sacramentos... el sacerdote se encuentra como al inicio de una «nueva historia», porque en la medida en que estas nuevas tecnologías susciten relaciones cada vez más intensas, y cuanto más se amplíen las fronteras del mundo digital, tanto más se verá llamado a ocuparse pastoralmente de este campo, multiplicando su esfuerzo para poner dichos medios al servicio de la Palabra.
Se pide a los presbíteros la capacidad de participar en el mundo digital en constante fidelidad al mensaje del Evangelio, para ejercer su papel de animadores de comunidades que se expresan cada vez más a través de las muchas «voces» surgidas en el mundo digital. Deben anunciar el Evangelio valiéndose no sólo de los medios tradicionales, sino también de los que aporta la nueva generación de medios audiovisuales (foto, vídeo, animaciones, blogs, sitos web), ocasiones inéditas de diálogo e instrumentos útiles para la evangelización y la catequesis.
El sacerdote podrá dar a conocer la vida de la Iglesia mediante estos modernos medios de comunicación, y ayudar a las personas de hoy a descubrir el rostro de Cristo. Para ello, ha de unir el uso oportuno y competente de tales medios –adquirido también en el período de formación– con una sólida preparación teológica y una honda espiritualidad sacerdotal, alimentada por su constante diálogo con el Señor. En el contacto con el mundo digital, el presbítero debe trasparentar, más que la mano de un simple usuario de los medios, su corazón de consagrado que da alma no sólo al compromiso pastoral que le es propio, sino al continuo flujo comunicativo de la «red».
La Palabra podrá así navegar mar adentro hacia las numerosas encrucijadas que crea la tupida red de autopistas del ciberespacio, y afirmar el derecho de ciudadanía de Dios en cada época, para que Él pueda avanzar a través de las nuevas formas de comunicación por las calles de las ciudades y detenerse ante los umbrales de las casas y de los corazones y decir de nuevo: «Estoy a la puerta llamando. Si alguien oye y me abre, entraré y cenaremos juntos» (Ap 3, 20).
En el mensaje de este año el Papa Benedicto XVI, trata el tema de la comunicación a través del internet y de las redes sociales para comunicar el Evangelio.
Un fenómeno característico de nuestro tiempo: la propagación de la comunicación a través de internet.. la amplia transformación en el campo de las comunicaciones dirige las grandes mutaciones culturales y sociales de hoy. Las nuevas tecnologías no modifican sólo el modo de comunicar, sino la comunicación en sí misma, por lo que se puede afirmar que nos encontramos ante una vasta transformación cultural, nuevas oportunidades para establecer relaciones y construir lazos de comunión.
A propósito de las redes sociales el Papa las valora como nuevas formas de relación interpersonal, anhelo de compartir y establecer amistades, pero no olvidarse del contacto real personal y humano, utilizar las redes sociales para comunicar el Evangelio de forma respetuosa y discreta, acompañando como Jesús a los discípulos de Emaús, dialogando, tratándolos con delicadeza.
En la exhortación pastoral "VERBUM DOMINI” el Papa Benedicto XVI nos habla de la Palabra de Dios y medios de comunicación social.
A la relación entre Palabra de Dios y culturas se corresponde la importancia de emplear con atención e inteligencia los medios de comunicación social, antiguos y nuevos para anunciar el Evangelio.. invertir más energías en adquirir competencia en los diversos sectores, particularmente en los llamados new media como, por ejemplo, internet….. Entre las nuevas formas de comunicación de masas, hoy se reconoce un papel creciente a internet, que representa un nuevo foro para hacer resonar el Evangelio, pero conscientes de que el mundo virtual nunca podrá reemplazar al mundo real, y que la evangelización podrá aprovechar la realidad virtual que ofrecen los new media para establecer relaciones significativas sólo si llega al contacto personal, que sigue siendo insustituible. En el mundo de internet, que permite que millones y millones de imágenes aparezcan en un número incontable de pantallas de todo el mundo, deberá aparecer el rostro de Cristo y oírse su voz, porque «si no hay lugar para Cristo, tampoco hay lugar para el hombre»
Por eso, junto a los Padres sinodales, deseo agradecer a los católicos que, con competencia, están comprometidos en una presencia significativa en el mundo de los medios de comunicación, animándolos a la vez a un esfuerzo más amplio y cualificado (Verbum Domini 113).
b) La Iglesia de América latina y el Caribe en los medios de comunicación.
El documento de Aparecida manifiesta la importancia de la pastoral de la comunicación, para comunicar el Evangelio, cuando evangelizamos estamos comunicando y cuando comunicamos estamos evangelizando.
La evangelización y los medios de comunicación.
La gran cultura mediática del mundo actual nos desafía a reconocer las nuevas tecnologías que pueden ayudar a una mayor humanización global. Estos nuevos lenguajes configuran un elemento articulador de los cambios en la sociedad.
La Iglesia no puede cometer el grave error de evangelizar con estructuras caducas, y mucho menos prescindir de los medios de comunicación y las nuevas tecnologías. Porque "Puestos al servicio del Evangelio, ellos ofrecen la posibilidad de extender casi sin límites el campo de audición de la Palabra de Dios, haciendo llegar la Buena Nueva a millones de personas. La Iglesia se sentiría culpable ante Dios si no empleara esos poderosos medios, que la inteligencia humana perfecciona cada vez más”.(EN 45. DA 485)
Los obispos en Aparecida nos comprometemos acompañar a los comunicadores, procurando:
a) Conocer y valorar esta nueva cultura de la comunicación.
b) Promover la formación profesional en la cultura de la comunicación de todos los agentes y creyentes.
c) Formar comunicadores profesionales competentes y comprometidos con los valores humanos y cristianos en la transformación evangélica de la sociedad, con particular atención a los propietarios, directores, programadores, periodistas y locutores.
d) Apoyar y optimizar, por parte de la Iglesia, la creación de medios de comunicación social propios, tanto en los sectores televisivo y radial, como en los sitios de Internet y en los medios impresos.
e) Estar presente en los medios de comunicación social: prensa, radio y TV, cine digital, sitios de Internet, foros y tantos otros sistemas para introducir en ellos el Misterio de Cristo.
f) Educar la formación crítica en el uso de los medios de comunicación desde la primera edad.
g) Animar las iniciativas existentes o por crear en este campo, con espíritu de comunión.
h) Suscitar leyes para promover una nueva cultura que proteja a los niños, jóvenes y a las personas más vulnerables, para que la comunicación no conculque los valores y, en cambio, cree criterios válidos de discernimiento.
i) Desarrollar una política de comunicación capaz de ayudar, tanto las pastorales de comunicación como los medios de comunicación de inspiración católica, a encontrar su lugar en la misión evangelizadora de la Iglesia. (DA 486)
La Internet, vista dentro del panorama de la comunicación social, debe ser entendida, en la línea ya proclamada en el Concilio Vaticano II, como una de las "maravillosas invenciones de la técnica”.(DA 487).
La RIIAL (red informática de la Iglesia en América Latina) es un proyecto iniciado en 1987 desde el pontificio consejo para las comunicaciones sociales y el consejo episcopal latinoamericano (CELAM) para impulsar la informatización y la cultura de uso de las nuevas tecnologías en la misión de la Iglesia Católica en América Latina, llamada a comunicar el Evangelio y ser signo de Comunión en la sociedad actual
c) La Iglesia de México en los medios de comunicación
Existe en el Episcopado Mexicano la Comisión Episcopal para la Pastoral de la Comunicación (CEPCOM) que tiene como MISION: proponer, animar y acompañar la comunicación, información y formación para el correcto uso, manejo y desarrollo de la comunicación pastoral, pastoral de la comunicación, medios de comunicación, nuevas tecnologías y nuevos lenguajes de la era digital.
Se realizó un taller para capacitar al personal de las pastorales de la comunicación de cada Diócesis en la elaboración de sus páginas WEB, se ha realizado un encuentro con los que tienen programas de radio por internet, para ir estableciendo redes, en la Asamblea Nacional se realizaron talleres de vocerías, fotografía, video, prensa e internet.
Una de las inquietudes prioritarias es la capacitación profesional en el campo de las comunicaciones de los sacerdotes, religiosos y laicos responsables y colaboradores. Promover la formación de comunicadores profesionales competentes, comprometidos con la verdad, utilizando los nuevos lenguajes de la era digital.
Una de las grandes preocupaciones de los obispos de México en la Exhortación Pastoral: "Que en Cristo nuestra Paz, México tenga vida”, es utilizar Los Medios de comunicación social al servicio de la paz.
En el aprendizaje de un lenguaje de paz tienen también una importante función educativa los medios de comunicación social, ya que tienen un papel estratégico en la sociedad que es importante para el aprendizaje de un lenguaje de paz y para la difusión de los gestos de paz; sin embargo, como hemos señalado, muchas veces abonan más al clima de violencia y de inseguridad. Necesitamos conocer y valorar la cultura de la comunicación, poniéndola al servicio del evangelio de la paz.
Nos comprometemos a:
a) Promover la formación de comunicadores, profesionales, competentes, comprometidos con la verdad. La verdad tiene una fuerza pacificadora. La mentira no es la mejor estrategia ni tampoco lo es la manipulación de la verdad al servicio de los propios intereses. Por el contrario, el pensamiento claro y la palabra verdadera facilitan la paz.
b) Invitar a los jóvenes cristianos a utilizar los nuevos lenguajes de la era digital para que en ellos nunca estén ausentes los códigos que traduzcan el anhelo de la paz; a utilizar con creatividad las redes sociales encaminándolas a la experiencia de una fraternidad de alcance universal, desenmascarando los engaños del mal que destruye y llevando a todos los espacios virtuales la fuerza del bien. No olvidemos que los medios de comunicación no sustituyen las relaciones personales ni la vida comunitaria local.
c) Esforzarnos por educar y educarnos para un uso crítico de los medios de comunicación social de manera que con su valioso auxilio, nuestro pueblo se construya, fortalezca, dignifique, abriéndole siempre el horizonte de la verdad, que debe ser dicha y transmitida con bondad, para que no tenga el efecto nocivo de la crueldad. (No. 203).
Conclusión.
La comunicación es parte esencial de la vida del ser humano, la Iglesia fundada por Cristo, el comunicador por excelencia tiene la misión de anunciar el Evangelio que es una Buena Noticia para todos los hombres y cuyo influjo tiene capacidad de hacer hombres nuevos, portadores de vida constructores de Paz y promotores de un mundo nuevo donde habite el amor, la paz y la justicia.
La Iglesia valora la riqueza de los medios de comunicación y los considera como medios valiosos al servicio de la evangelización, por ello necesita formar gente profesional en los medios de comunicación comprometidos y coherente con su fe que sean testigos y comunicadores de la Buena Nueva del Evangelio, que es Jesucristo. Para cumplir adecuadamente su misión, la Iglesia está llamada a utilizar los medios de comunicación social (radio, televisión, prensa, cine) y los nuevos medios de la era digital.
De parte de la Iglesia merecen una atención especial los comunicadores sociales, periodistas, locutores, artistas, pintores, publicistas, todos los jóvenes conocedores de las nuevas redes sociales, para que sean también portadores de la Buena Nueva del Evangelio: "Que hermosos son sobre los montes los pies del mensajero que anuncia la paz, que trae la Buena Nueva, que canta la verdad” (Is. 52,3). Comunicadores que estén comprometidos con la verdad, la Paz, la solidaridad, la justicia y la dignidad humana.