La figura se despidió ayer formalmente de Yucatán con una escala en la parroquia de María Inmaculada, en el Campestre. En esta comunidad, como en las otras donde estuvo presente, reunió a cientos de personas que participaron desde las 8 de la mañana hasta la noche en misas, rosarios, confesiones y charlas sobre los misterios de Fátima.
Después de la recepción, el párroco, monseñor Álvaro García Aguilar, presidió la ceremonia eucarística, en la que exhortó a los feligreses a pedir a María su ayuda para acercarse a Dios y lograr la paz en el país.
En la última parte de la Eucaristía, el hermano Guillermo Asurmendi dijo que no habrá paz en la Patria si no la hay en el corazón y que quien busca a Dios con rectitud lo encontrará.
Como se esperaba, el momento más emotivo fue la coronación de la imagen, en medio del sonar de las trompetas.
Satisfactorio
Al ofrecer un balance de la visita, el hermano Asurmendi consideró que la respuesta de los yucatecos fue más que satisfactoria. La gente ve "la intercesión de María como el camino más corto y más seguro para la solución de nuestros problemas, porque Ella es la intercesora delante de Jesús y Él es mediador ante Dios" y "todo lo que la Madre pide a su Hijo, su Hijo lo consigue del Padre".
Añadió que la visita dejó muchas cosas positivas a la Arquidiócesis, como resultado de las exhortaciones que ha hecho la Virgen de Fátima: "Conversión, oración y penitencia".
"El domingo, en San Martín Caballero le preguntamos a un hombre adulto por su testimonio y qué más le había gustado de la visita. Cuando nos respondió que la confesión, sentimos mucho gusto. Ésa es la muestra de que la peregrinación de la Virgen penetra en el alma, en el sentir de la gente".
Por último, afirmó que esperan regresar a Yucatábn cuando "Dios diga"
fuente:
http://www.yucatan.com.mx/20110329/nota-7/97181-la-virgen-de-fatima-resulta-todo-un-suceso-en-yucatan.htm