 “Las naciones caminarán en su luz” (Ap 21, 24) CIRCULAR 16/09 ASUNTO: Mensaje con motivo del Domund En este domingo 18 octubre celebramos la Jornada Mundial de las Misiones correspondiente al año 2009. Con el lema “Las naciones caminarán en su luz” (Ap 21,24), el papa Benedicto XVI nos ha enviado un mensaje en el que nos exhorta a caca uno a reavivar la conciencia del mandato misionero de Cristo de hacer “discípulos a todos los pueblos” (Mt 28,19). La Iglesia ha sido enviada a iluminar con la luz del Evangelio a todos los pueblos en su camino hacia Dios, para que en Él tengan su realización plena y su cumplimiento. El espíritu misionero nos impulsa a sentir el ansia y la pasión por iluminar a todos los pueblos con la luz de Cristo, para que todos se reúnan en la única familia humana, bajo la paternidad amorosa de Dios. Este es el sentido de nuestra misión: la Iglesia no actúa para extender su poder o afirmar su dominio, sino para llevar a todos a Cristo, el Salvador del mundo. La vocación de la humanidad es volver a su fuente, que es Dios. La dispersión, el conflicto, la enemistad sólo pueden ser reconciliados mediante la sangre de la Cruz. Con la resurrección y exaltación de Cristo ya comenzó un nuevo inicio. El futuro de la nueva creación brilla en nuestro mundo y enciende, aunque en medio de contradicciones y sufrimientos, la esperanza de una vida nueva y la Iglesia tiene la misión de “contagiar” de esta esperanza a todos los pueblos. Su misión es la de llamar a todos los pueblos a la salvación operada por Dios a través de su Hijo encarnado. Es necesario por lo tanto renovar el compromiso de anunciar el Evangelio, que es fermento de libertad y de progreso, de fraternidad, de unidad y de paz para todos los pueblos. Esta Jornada Mundial de las Misiones nos ofrece a todos la oportunidad de orar por quienes han hecho de su vida una exclusiva consagración al trabajo de evangelización. Los misioneros están marcados por la Cruz de Cristo en todo sentido, incluso en el martirio: “No es el siervo más que su amo. Si a mí me han perseguido, también a ustedes los perseguirán” (Jn 15,20). La Iglesia sigue el mismo camino y sufre la misma suerte de Cristo, porque no actúa según una lógica humana o contando con las razones de la fuerza, sino siguiendo la vía de la Cruz y haciéndose, en obediencia filial al Padre, testigo y compañera de viaje de esta humanidad. También tenemos la oportunidad de dar un signo creíble de comunión entre las Iglesias, con una ayuda económica a favor de las misiones, participando en la colecta que se realizará en todas las parroquias, capillas y rectorías de la Arquidiócesis en las misas del sábado 17 de octubre por la noche y todas las misas del domingo 18. Que el Señor los bendiga a todos con la abundancia de sus dones. Mérida, Yucatán, 14 de octubre de 2009. +Emilio Carlos Berlie Belaunzarán Arzobispo de Yucatán + José Rafael Palma Capetillo Obispo Auxiliar
|