ASUNTO: Mensaje episcopal por el día de las madres 2011.
MADRES QUE TRABAJAN
Queridos hermanos y hermanas,
En este día muy especial para todas las familias, el Día de las Madres, saludamos con cariño y con respeto a todas las mamás de nuestra Arquidiócesis.
Nuestro saludo está dirigido a todas las madres, pero en esta ocasión queremos alentar de manera especial a ese ejército cada vez más creciente de mujeres que, además del desgaste cotidiano en las labores del hogar, han incursionado en el mundo laboral en condiciones no siempre equitativas.
A ellas y a la sociedad en general les recordamos que la Iglesia, fiel a la Palabra del Señor, reconociendo el importante papel de la mujer en el seno de la sociedad y en el campo profesional, valora de una manera muy especial la función de la maternidad. Es importante procurar que las luchas por alcanzar mejores condiciones laborales que permitan el desarrollo profesional de las mujeres no implique el descuido de otros aspectos fundamentales, como su función maternal en la familia. El recién beatificado Papa Juan pablo II, decía que "hay que evitar que la familia y la humanidad corran el riesgo de sufrir una pérdida que las empobrecería, pues la mujer no puede ser sustituida en la generación y educación de los hijos” (Discurso a los miembros de la XI Asamblea del Consejo Pontificio para la Familia, 24 de marzo de 1994). La verdadera promoción de la mujer exige que el trabajo se estructure de manera que no deba pagar su desarrollo laboral con el abandono del carácter específico propio y en perjuicio de la familia en la que como madre tiene un papel insustituible.
La mujer tiene derecho al honor y al gozo de la maternidad, como un regalo de Dios, y, a su vez, los hijos tienen también el derecho a los cuidados y solicitud de quienes son sus progenitores, en particular de sus madres. Por ello, es importante velar porque las instituciones competentes y los responsables del mundo laboral tengan en cuenta la situación económica de muchas familias que se ven condicionadas y limitadas gravemente para cumplir su misión.
En este día de fiesta dirigimos nuestra mirada a la Santísima Virgen María, que supo armonizar el trabajo de cada día en el hogar de Nazareth con la misión maternal encomendada por Dios, para que interceda por todas las mamás y les contagie del gran amor que la caracteriza como Madre de Dios y Madre de la Iglesia.
Mérida, Yucatán, 9 de mayo de 2011.
† Emilio Carlos Berlie Belaunzarán Arzobispo de Yucatán
† José Rafael Palma Capetillo Obispo Auxiliar
Pbro. Lic. Pedro José Echeverría López Canciller Secretario
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