CIRCULAR: 003/2010 ASUNTO: Clausura de la semana de oración por la unidad de los cristianos.
Queridos hermanos:
El próximo lunes 25 de enero concluye la Semana de oración por la unidad de los cristianos. Dicha celebración nace del impulso que el Espíritu Santo ha suscitado en muchos discípulos que han creído en la Palabra del Señor y esperan el cumplimiento del testamento espiritual que nos dejó antes de entregar su vida por nosotros: "Que todos sean uno… para que el mundo crea” (Jn17, 21). La dolorosa experiencia de la ruptura ha sido una carga histórica muy pesada para los cristianos. Pero la docilidad a la acción del Espíritu ha dado origen a iniciativas diversas en el camino de la reconciliación. Primero fue el ecumenismo espiritual, que manifestó la importancia de la oración por la unidad cristiana. Después, la investigación teológica movilizó muchas energías y permitió descubrir numerosos acuerdos doctrinales. También han surgido fecundas iniciativas de cooperación práctica de las Iglesias en el campo social. Además de estas realizaciones importantes, la cuestión de la misión ocupó un lugar particular. Se considera generalmente que la Conferencia misionera que tuvo lugar en Edimburgo en 1910 señala los principios del movimiento ecuménico moderno. Precisamente por estar celebrando el primer centenario de aquella conferencia de Edimburgo, los promotores de la Semana de oración por la unidad cristiana -la Comisión Fe y Constitución del Consejo Ecuménico de las Iglesias y el Consejo Pontificio para la promoción de la unidad de los cristianos- confiaron preparación de esta Semana 2010 a las Iglesias cristianas de Escocia, que nos han propuesto como tema de la Semana de la unidad: "Ustedes son testigos de todas estas cosas" (Lc 24, 48). Se trata del último discurso de Cristo resucitado antes de su Ascensión, que termina con estas palabras: "Estaba escrito que el Mesías tenía que morir y que resucitaría al tercer día; y también que en su nombre se ha de proclamar a todas las naciones, comenzando desde Jerusalén, un mensaje de conversión y de perdón de los pecados. Ustedes son testigos de todas estas cosas” (Lc 24, 46-48). Durante esta semana de oración por la unidad de los cristianos hemos sido invitados a meditar todo el capítulo 24 del Evangelio de Lucas: las mujeres asustadas junto a la tumba, los dos discípulos desalentados camino de Emaús, o también los once apóstoles que han vivido el temor y la duda. Todos los que se encuentran con Cristo resucitado son enviados en misión: "Ustedes son testigos de todas estas cosas”. Es la misión eclesial, confiada por Cristo, que no puede ser propiedad de nadie. La manera de testimoniar de María Magdalena, de Pedro o de los dos discípulos de Emaús no es idéntica. Tienen en común que todos son testigos de la victoria de Jesús sobre la muerte y que han tenido un encuentro personal con el Resucitado que cambió radicalmente su vida y una misma evidencia se impone para ellos: por todo eso, debemos ser testigos. Su relato tendrá acentos diferentes, y a veces pueden nacer entre ellos disensiones pero, conscientes de su necesaria fidelidad a Cristo, trabajarán juntos por el anuncio de la Buena Noticia La semana de oración por la unidad de los cristianos pretende hacer conciencia de los frutos que ha suscitado en nuestra vida el encuentro personal con el Señor Jesús y nos invita a reflexionar sobre nuestro testimonio, que sería más fiel al evangelio de Cristo si lo realizamos juntos. Valoramos las iniciativas de integrantes de diversas confesiones cristianas que esta semana han realizado encuentros de oración y han participado juntos en conciertos musicales que, simbólicamente, invitan a la armonía de la unidad en la pluralidad. Convocamos a todo el presbiterio y a los fieles laicos a participar el lunes 25 de enero, fiesta de la conversión de San Pablo, en la meditación de la Palabra de Dios, Lectio Divina, que se realizará en la catedral de Mérida, a las diez de la mañana y a la celebración eucarística por la unidad de los cristianos, a las 11:15 horas, en ese mismo recinto, para concluir esta semana de oración Que la experiencia del encuentro personal con Jesucristo avive en nosotros el deseo de testimoniarlo con verdaderos signos de unidad.
Mérida, Yucatán, a 22 de enero de 2010.
Emilio Carlos Berlie Belaunzarán Arzobispo de Yucatán
José Rafael Palma Capetillo Obispo Auxiliar
Pbro. Lic. Pedro José Echeverría López Canciller Secretario
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