hola buen dia.. deberian regresar al padre armin a tizimin el que esta la verdad que .. sincomentarios solo preguntenle a la gente y en paticular a los que cada año venden velas y trabajan para la iglesia saludos
Recordando la urgencia de que todos los cristianos estén unidos, se llega a decir que toda división en la iglesia es una ofensa a Cristo. Solamente cuando la Iglesia permanece firmemente unida a Cristo puede cumplir eficazmente su misión, pese a los limites y a las faltas de sus miembros, pese a las divisiones que ya el Apóstol San Pablo tuvo que afrontar en la comunidad de Corinto cuando dice: "os ruego hermanos, en nombre de nuestro señor Jesucristo, que digáis todos lo mismo, y que no haya divisiones entre nosotros; estad bien unidos, con un mismo pensar y un mismo sentir" (1de corintios 1,10). El apóstol, en efecto, había sabido que en la comunidad cristiana de Corinto habían surgido divisiones y discordias, por eso con gran firmeza añade:"¿Está dividido Cristo? (1,23). Al decir esto, afirma que es siempre Cristo única cabeza y único señor, en quien podemos volver encontrarnos unidos por la fuerza inagotable de la gracia.
La unidad que Cristo quiere para su iglesia se debe expresar en la confesión de una sola fe, en la celebración común del culto divino y en la concordia fraterna de la familia de Dios. El evangelio de san Lucas presenta de modo sintético la vida de la primera comunidad. Quienes habían acogido la palabra predicada por san Pedro u habían sido bautizados, escuchaban la palabra de Dios, trasmitida por los apóstoles, estaban juntos de buen agrado, compartiendo libre y generosamente los bienes materiales, celebraban el sacrifico de Cristo en la cruz, su misterio de muerte y Resurrección en la eucaristía, repitiendo el gesto de partir el pan, alababan y daban gracias continuamente al señor, invocando su ayuda en las dificultades. Esta descripción, sin embargo, no es simplemente un recuerdo del pasado, es más bien afirmación de la presencia de la acción del Espíritu Santo en la vida de la iglesia y sobre todo es la invitación llena de confianza a que el Espíritu Santo, uniendo a todos en Cristo, sea el principio de la unidad de la iglesia y hará que los fieles creyentes sean uno.
2.- La enseñanza de los apóstoles, la comunión fraterna, el partir el pan y la oración son las formas concretas de vida de la primera comunidad cristiana de Jerusalén, pero al mismo tiempo constituyen las dimensiones fundamentales de la unidad del cuerpo visible de la iglesia y las comunidades eclesiales de estima y respeto reciproco, así como de colaboración concreta frente a los desafíos del mundo contemporáneo
Por eso es necesario vencer la tentación de la resignación y del pesimismo que es falta de confianza en el poder del Espíritu Santo. Nuestro deber es proseguir con pasión el camino hacia esta meta con el dialogo serio y riguroso para profundizar en el patrimonio teológico y espiritual común y sobre todo con la oración para reconciliar a todos los cristianos en la unidad de una sola y única iglesia de Cristo.
En este camino de búsqueda de la unidad plena visible entre todos los cristianos nos acompaña y nos mantiene el apóstol san Pablo, quien después de perseguidor fue admitido no solo como miembro de la iglesia, sino también como predicador del evangelio junto con los demás apóstoles y recibió como ellos la manifestación del señor resucitado y la llamada especial a ser " instrumento elegido" para llevar su nombre a los pueblos. Leamos Hebreos 9,15. El camino hacia la unidad requiere un dialogo serio y riguroso y sobre todo de conversión del corazón y la oración.
Sigamos a nuestro santo padre Benedicto VXI. Quien nos pide que confiados en la intercesión de la santísima Virgen María, invoquemos el don de la unidad. Unidos a María fuente de todo bien y guiados por el espíritu santo, todos los cristianos restablezcamos la unidad plena en Cristo.
+ Carlos Quintero Arce Arzobispo Emérito de Hermosillo