Querida Lupita: Estuve con un grupo de amigos que no se cansaron de criticar los valores cristianos. Hablaron pestes de la iglesia, que es hipócrita, que es un gran negocio, que predica insensateces. Me sentí frustrada. A veces pienso que la Iglesia está en decadencia. Yo quiero hacer algo pero no sé por dónde empezar o qué hacer en concreto. Zaida R. Hermosa Zaida: Oremos por los que nos persiguen, esta es la mejor forma de empezar. Según el Anuario Pontificio, sólo en un año reciente de pontificado, el Papa erigió nueve sedes episcopales, una prefectura apostólica, dos nuevas sedes metropolitanas y tres vicariatos apostólicos. El número de los católicos se incrementó en 17 millones (tanto como la suma de los habitantes de Grecia y Suiza). Y entre otras muchas cosas, fueron nombrados 169 Obispos. El Papa Benedicto XVI, en el libro "Luz del mundo”, comenta al respecto: -¡La Iglesia vive! Contemplada sólo desde Europa pareciera que se encuentra en decadencia. Pero ésta es solo una parte del conjunto. En otros continentes crece y vive, está llena de dinamismo. La cantidad de nuevos sacerdotes ha crecido en los últimos años a nivel mundial, así como también el número de seminaristas. En el continente europeo experimentamos sólo un lado concreto, y no todo el gran dinamismo del despertar que hay realmente en otras partes y con el que yo me encuentro en mis viajes y a través de las visitas de los obispos-. Además, hemos recibido con entusiasmo la noticia de la ordenación de 61 nuevos sacerdotes en Roma; noticia que no tiene eco suficiente en los medios masivos de comunicación. El 24 de diciembre como regalo de Dios a su Iglesia, recibieron la ordenación sacerdotal de manos del Cardenal Velasio De Paolis, C.S., 61 hombres dispuestos a darlo todo por Jesucristo. Los nuevos sacerdotes proceden de diferentes países: Alemania, Brasil, Canadá, Corea del Sur, España, Estados Unidos, Italia, México, Nueva Zelanda, Venezuela y Vietnam. Se ataca a la Iglesia Católica, porque ella predica el evangelio de Cristo, y este se contrapone al nuevo proyecto de una sociedad hedonista. Los cristianos estamos invitados a amar, no solo a los superdotados sino también y sobre todo a los que sufren. Francisco Robles, publicó un artículo en el periódico digital español ABC narrando la experiencia de un hombre que después de despotricar contra la iglesia en compañía de otros amigos anticlericales, salió rumbo a casa cuando un delicioso aroma a comida recién preparada lo hizo detenerse en lo que él consideró un pequeño restaurante. Distraído con sus pensamientos se acercó a la barra de alimentos sorprendiéndose al ver que una monja le servía con amabilidad. Él quiso retirarse con algún pretexto y ella le detuvo diciéndole que no debía apenarse, que siempre la primera vez era difícil. Se trataba de un comedor para indigentes. Aquél hombre entró en sus pensamientos: "Nadie le había pedido nada por darle de comer, ni le habían preguntado por sus creencias. Se limitaban a darle de comer al hambriento, sin adjetivos. Al salir no le dio las gracias a la monja. No fue por mala educación, sino porque no podía articular palabra. Una inclinación de cabeza. Ella le contestó con una sonrisa leve. -Vuelve cuando lo necesites y si no estoy, di que vienes de parte mía. Me llamo Esperanza-" (Fco. Robles). Nuestra más efectiva respuesta a los ataques: ¡orar, servir, amar!
Lupita Venegas/Psicóloga www.valora-ac.org
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