Querida Gaby: Nuestros hijos aprenden a mentir por varias razones. Cuando son pequeños sucede que no distinguen entre realidad y fantasía y suelen mezclar ambas sin mala intención. Pero al ir creciendo encuentran que la mentira puede "salvarlos” de alguna consecuencia por su mala conducta, o simplemente notan más atención de parte de sus padres y amigos cuando se inventan algo suficientemente creativo. También pueden mentir porque lo aprenden en casa debido al mal ejemplo de sus padres. Antes de buscar ayuda profesional intenta lo siguiente: Que tu actitud y tu planteamiento sea: "tenemos un problema y juntos lo vamos a solucionar” Encuentren momentos de convivencia familiar. Decídanse a hacer algo juntos: comer siempre en familia, salir los domingos en bici, acudir al campo de excursión los fines de semana, tener "tertulias” familiares un día a la semana y pueden ser por la tarde-noche. Cuando estén reunidos hablen con naturalidad acerca de la honestidad. Cuenten historias de las consecuencias por mentir, desde el cuento de Pinocho, algunas fábulas de Esopo, hasta situaciones de vida real. Diles con toda sinceridad que quieres creer en ellos, ofréceles regalarles tu confianza. Admite que este vicio –mitomanía- creció durante su infancia cuando estabas emocionalmente lejos de ellos y que estás dispuesta a superar en familia este reto que les ofrece la vida. Enséñales que es normal cometer errores y que no necesitamos ser héroes o personas perfectas para ser valiosos. Tomemos con humor las equivocaciones cometidas. Procura premiar su honestidad. Cuando alguno reconozca que no cumplió con su responsabilidad, abrázalo y felicítale por decir la verdad. Dile que en esta ocasión no habrá una consecuencia fuerte porque para ti es más importante que te diga la verdad a que haya cometido tal o cual error. Demuéstrales con tu cariño que quieres ayudarlos a superar su defecto de carácter y que no estarás ahí sólo para castigarlos. Una gran experta en estos temas, la Dra. Trinidad Aparicio, recomienda a los padres ser el mejor ejemplo de lo que se quiere inculcar en los hijos: "Es aconsejable que los padres no inventen excusas, no hablen mal de los demás, que cumplan las promesas que hacen, que no inventen historias, que reconozcan que se han equivocado, etc.”. No hay dificultad que no pueda superarse en familia si sabemos vernos todos como parte del mismo equipo. No fomentemos divisiones en casa, no existe tal cosa como "los mentirosos contra los perfectos”. Somos personas aprendiendo a vivir. Cuando nos equivocamos, estudiamos el por qué, nos preparamos, nos levantamos y ¡CRECEMOS JUNTOS!
Lupita Venegas/Psicóloga valora_ac@hotmail.com
|