EL PAPA HABLA DE LA EFICACIA DE LA VERDAD
Muy estimada Lupita: Quisiera
salir de mi confusión. He visto en televisión y leído en todas partes
acerca de las declaraciones que hizo el Papa Benedicto XVI en su viaje
a África. En concreto es el tema del "condón”. ¿Es posible defender
todavía la castidad cuando el mundo gira en torno a este principio de
responsabilidad que la ciencia avala? Yo creo que la iglesia debe
abrirse a una nueva mentalidad más moderna. Si quiero cuidar los
valores y ser buenas personas y todo, pero ¿qué hay de malo en que una
pareja quiera cuidarse con el condón? José Antonio Gracias José Antonio por tu sinceridad: Cuando el mundo habla de la eficacia del condón, el Papa habla de la eficacia de la verdad. Hoy
por hoy, abundan las pruebas de que el preservativo carece de la
eficacia que le otorgan los laboratorios que los fabrican. No funcionan
al 100% y sus fallas provocan verdaderas tragedias en las vidas de
quienes los usan. Desde
luego que hay un negocio millonario detrás de todas las campañas del
llamado "sexo seguro”. Existen empresas transnacionales imponentes a
quienes les interesa promover la promiscuidad. Negocios redondos de pornografía,
pederastia, redes de prostitución, etc. En cambio, nadie "gana”,
económicamente hablando, si se promueven la fidelidad y la castidad
como principios de vida. Ante la pregunta de un periodista francés de nombre Philippe Visseyrias, El Papa responde con una verdad profunda. No
nos quedemos con lo que dicen que dijo. Profundicemos. Aquí transcribo
la pregunta exacta y la respuesta completa de nuestro Papa, un hombre
de calidad intelectual extraordinaria, y además, EL VICARIO DE CRISTO.
Philippe Visseyrias: Santidad,
entre los muchos males que afligen a África también figura, de especial
manera, el de la difusión del Sida. La posición de la Iglesia Católica
sobre la forma de luchar contra él es frecuentemente considerada no
realista e ineficaz. ¿Afrontará este tema durante vuestro viaje?
Benedicto XVI:
"Yo diría lo contrario. Pienso que la institución más eficaz, más
presente en el frente de la lucha contra el Sida es precisamente la
Iglesia Católica con sus movimientos, con sus diferentes organismos.
Pienso en la Comunidad de San Egidio, que tanto hace, visible e
invisiblemente, por la lucha contra el Sida; en los camilos, en todas
las religiosas que están a disposición de los enfermos...
Diría
que este problema del Sida no puede superarse sólo con eslógans
publicitarios. Si no hay alma, si los africanos no se ayudan, no puede
resolverse este flagelo con la distribución de preservativos: antes
bien, se corre el peligro de agravar el problema.
La
solución sólo puede hallarse en un doble compromiso: ante todo, una
humanización de la sexualidad, es decir una renovación espiritual y
humana que lleve consigo una nueva forma de comportarse unos con otros;
y en segundo lugar una amistad auténtica también y principalmente con
las personas que sufren; la disposición, incluso mediante sacrificios y
renuncias personales, a estar con los dolientes. Éstos son los factores
que ayudan y que producen avances visibles.
Diría,
pues, que la solución estriba en esta doble fuerza nuestra de renovar
al hombre en lo interior, de dar vigor espiritual y humano con vistas a
un comportamiento justo hacia el propio cuerpo y hacia el del otro, y
en esta capacidad de sufrir con los que sufren, de seguir estando
presentes en las situaciones de tribulación. Creo que ésta es la
respuesta correcta, y la Iglesia, al darla, ofrece con ello una
grandísima e importante contribución. Demos las gracias a cuantos la
aportan”. (SIC)
¿Qué
te parece?, leer completamente lo que nos dijo nuestro Papa hace un
gran diferencia. Entiendo que no veas malicia en el uso del
preservativo, pero aquí está la propuesta de la Iglesia, una invitación
a gozar, ecológicamente, naturalmente, plenamente nuestra sexualidad,
en ese marco que Dios ha diseñado para ella: nuestro matrimonio.
Lupita Venegas/Psicóloga
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