¡Hola José! No seríamos motivo de persecución si fuésemos "light”. Si los católicos nos quedáramos calladitos y solo asistiéramos a Misa los domingos y después no hiciéramos vida el Evangelio. Si nos quedamos con un Cristo que no toma su cruz y nos ofrece una vida sin esfuerzo; todos los que no nos toleran hoy estarían felices. Pero los católicos congruentes somos escándalo. Predicamos junto con Cristo el amor genuino, el ser serviciales y generosos, el perdonar hasta el extremo. Con Él también promovemos la paternidad responsable (abierta a la vida) y los valores del respeto y la fidelidad en los matrimonios. Sabemos que es difícil pero confiamos en la asistencia divina para acoger los criterios de Cristo. Nos fortalecemos con una vida espiritual plena: oración, meditación, dirección espiritual, apostolado y sobre todo, los sacramentos de la alegría: confesión y comunión. Aquellos que no practican todo lo anterior, aunque se digan católicos, se van acostumbrando a mirar las cosas muy superficialmente. El mundo se hace práctico hasta en las ideas y, por todas partes escuchamos clichés sosteniendo que los valores universales no existen y que debemos dar paso a una nueva ética mundial. Una ética individualista, en donde lo que importa es que te sientas bien y que hagas lo que sientes. De esta forma, siendo prácticos podemos decir por ejemplo: 1. Si mi relación de matrimonio es difícil, puedo romperla 2. Si mi novio quiere sexo, lo complazco pues nos gusta a los dos, para eso existen los preservativos 3. Si me embarazo, puedo tomar la píldora del día siguiente y me deshago de un compromiso indeseable, para eso tengo derechos reproductivos 4. Si puedo "echarme una canita al aire” déjenme hacerlo, es mi problema 5. Si me voy de antro y me pongo "hasta atrás”, es para pasarla bien Algunos que se autocalifican como realistas, defienden con peculiar virulencia esta sentencia: Hay divorcios, sexo extramarital, fraudes, traiciones, adicciones y violencia de todo tipo; acéptenlo. Eso somos, eso es realismo. Pero aceptar no es lo mismo que promover. Al decir que eso es realismo y quedarnos de brazos cruzados, hemos generado entre otras cosas: el divorcio, el aborto, la unión homosexual equivalente a la institución de matrimonio, pornografía a todas horas, derechos para las y los sexoservidores y ahora hasta queremos legalizar las drogas (total, es "la realidad”, ¿no?). Realidades todas, que en nada han edificado a la sociedad, sino todo lo contrario. Pepe, sé cristiano valiente. Nada más real que el hecho de que estamos llamados a vencernos a nosotros mismos y ser mejores cada día. Nada mas real que el llamado inscrito en nuestros genes para desarrollar todas nuestras capacidades. Estamos hechos para realizar actos heroicos y no para la mediocridad. Escucha la voz del mismo Dios que nos pide llevar su palabra a todos los rincones de la tierra. Fortalécete con los medios que he mencionado arriba y prepárate aún más. Si te critican recuerda esta frase cuya paternidad adjudican a Cervantes y que en realidad corresponde a Goethe: "Ladran los perros, señal de que cabalgamos".
Lupita Venegas/Psicóloga
|