GRANDES VENTAJAS OBTENIDAS AL IR DE MISIONES
Lic. Lupita:
Nos invitaron a ir de misiones en familia y aunque mis hijas y yo sí queremos, mi esposo y nuestro hijo no quieren. Ellos dicen que nos vayamos a la playa y ahí buscamos una iglesia para hacer todos los ejercicios pero que no quieren ir a pasar incomodidades. Nosotras los queremos convencer pero no hay manera. ¿Conviene que nos vayamos solas aunque se enojen?
Ma. Cristina
Cristy:
Agustín de Hipona recomendaba tener unidad en lo esencial y libertad en lo opinable. Tú conoces qué tan unidos están ustedes y cómo afectaría a la relación el que ustedes se separen durante la semana Santa.
Estimo, desde mi muy particular punto de vista, que hoy más que nunca hay que fortalecer la unidad familiar. Lo que más acerca a nuestros seres queridos al plan de Dios es nuestro testimonio cristiano. Considera como un don especial el que tu esposo acceda a ir a los ejercicios de semana Santa aún estando en un centro vacacional. Hay muchos esposos que ni siquiera piensan en Dios en estos días.
Las esposas valoremos a nuestros maridos, apoyemos sus decisiones en lugar de aferrarnos a nuestros deseos. Ir de misiones es ir a llevar el evangelio, y este se transmite con la palabra y con nuestra congruencia de vida amando.
Alfonso Aguiló nos advierte que en la raíz de las divisiones familiares está nuestro egoísmo, ese enfrentamiento entre mis deseos y los deseos de los demás. En palabras del propio Alfonso:
"Nuestro egoísmo, que siempre está presente, minando nuestra naturaleza, reclama de continuo la satisfacción de sus deseos. Y esos deseos interfieren con los deseos de los demás. Si no hay un propósito firme de respeto y de ayuda, la convivencia acaba siendo una pugna entre las pretensiones de unos y de otros”.
Ahora bien, ya que tu deseo es algo que agradaría a Dios infinitamente, pídele ayuda a Él por intercesión de María, para tener un diálogo abierto y respetuoso en el que le plantees las maravillas que ocurren en las misiones:
1. Los miembros de las familias se conocen más y disfrutan mucho la convivencia que tienen durante ellas 2. Los hechos de los que serán testigos les ayudarán a valorar los puntos fuertes de sus propias familias 3. Los hijos se sensibilizan con las necesidades de los demás y dejan de ser superficiales para ser profundos y agradecidos 4. Se ayuda de forma impresionante a detener adicciones y sobre todo a prevenirlas en las poblaciones que se visitan 5. La fe aumenta dándola y en las misiones ocurren verdaderos milagros de conversión no solo entre los misionados sino también, sorprendentemente, entre los misioneros 6. Es un excelente medio de formación en valores para nosotros mismos como matrimonio y para nuestros hijos 7. Las incomodidades ofrecidas forjan nuestro carácter y nos dan entrenamiento para amar
Puedes ver videos y testimonios a través de internet. La iglesia tiene numerosos movimientos que organizan misiones, las hay en familia, para jóvenes, para adolescentes, etc.
Como esposa cristiana, haz el esfuerzo que te corresponde proponiendo gentilmente este plan, pero deja con generosidad la respuesta de tu esposo a la voluntad de Dios. Si él accede, sabrás que Dios lo quiere; si no es así, gánatelo siendo una esposa ejemplar y apoyándolo incondicionalmente. ¡Sé misionera en casa! Él notará tu disposición y tal vez, ¿por qué no?, él mismo te plantee asistir como misionero el próximo año.
Lupita Venegas/Psicóloga
www.valora_ac.org
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