Estar presentes en la ceremonia de ordenación episcopal de monseñor
Jorge Carlos Patrón Wong, el 15 de diciembre, ha sido para muchos una
señal clara y profunda de que Dios actúa amorosamente en este año
sacerdotal.
Reconocemos que la semilla que Dios sembró en el corazón de Jorge
Carlos cuando era seminarista germinó al ser ordenado sacerdote y dio
frutos en abundancia siendo rector del Seminario Conciliar y presidente
de la Organización de Seminarios Latinoamericanos. Hoy Dios lo ha
llamado para que sea el primer obispo coadjutor de la Diócesis de
Papantla. Esta ceremonia nos invita a dar gracias a Dios porque ha
derramado su bendición abundante sobre las diócesis de Yucatán y de
Papantla. En la ceremonia del martes 15 de diciembre, monseñor Jorge
Patrón hizo la profesión de fe y se comprometió en voz alta a "anunciar
con fidelidad y constancia el evangelio de Jesucristo; edificar la
Iglesia como cuerpo de Cristo y permanecer en su unidad con el orden de
los obispos bajo la autoridad del sucesor de Pedro; cuidar al pueblo
santo de Dios y dirigirlo por el camino de la salvación, con amor de
padre, ayudado por los presbíteros y diáconos, y buscar siempre a las
ovejas dispersas y conducirlas al Señor Dios”.
Una parte importante y significativa de la ceremonia fue la imposición
de manos de los dieciséis obispos que estuvieron presentes. La
colocación del Libro de los Evangelios sobre la cabeza del nuevo obispo
para proclamar la Palabra de Dios con sabiduría y perseverancia, y la
entrega de las tres insignias episcopales: el anillo, la mitra y el
báculo. El anillo, signo de fidelidad a la Iglesia, esposa santa de
Dios; la mitra, uno de los símbolos cristianos más antiguos, nos
recuerda la vocación del sacerdote a ser puente entre Dios y los
hombres a través del ministerio que se le ha confiado, sobre todo en la
administración de la gracia, que de manera especial el obispo es
custodio; y, finalmente, el báculo, signo del ministerio pastoral para
conducir a su grey.
Un momento de mucha devoción fue cuando monseñor Patrón Wong se acercó
a la imagen de la Virgen María, en la advocación de Nuestra Señora del
Rosario, patrona del Seminario de Yucatán, y de rodillas oró
fervorosamente. Para todos los asistentes fue una lección, en silencio,
de que el camino más rápido para llegar a Jesús es por su Madre
Santísima. Monseñor Jorge Carlos: te deseamos un feliz viaje a tu
destino episcopal en Papantla. Desde Yucatán tus hermanos y amigos te
decimos que siempre encontrarás las puertas abiertas de nuestro corazón
para encontrarnos contigo.
Yolanda Uicab Garrido y Herminio Piña
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