LA OTRA FAMILIA Lic. Lupita: La sociedad ya está aceptando las uniones homosexuales. Por qué los juzgamos cuando quieren vivir en pareja y adoptar. Hemos visto el caso de una pareja que adopta a un niño y lo quiere bien. ¿Qué hubiera pasado si esta pareja, como sea, no hubiera ayudado a ese pequeñito? Aunque vimos el caso en una película, sí pasa en la realidad. Dejemos que cada quien viva su vida mientras no hagan daño a otros. Arturo M. Querido Arturo: No juzgar es un principio cristiano. En el número 2358 del Catecismo de la Iglesia católica (CIC) leemos: "Un número apreciable de hombres y mujeres presenta tendencias homosexuales profundamente arraigadas. Esta inclinación, objetivamente desordenada, constituye para la mayoría de ellos una auténtica prueba. Deben ser acogidos con respeto, compasión y delicadeza. Se evitará, respecto a ellos, todo signo de discriminación injusta. Estas personas están llamadas a realizar la voluntad de Dios en su vida, y, si son cristianas, a unir al sacrificio de la cruz del Señor las dificultades que pueden encontrar a causa de su condición”. La idea de que la iglesia los juzga es falsa como puedes ver. La situación que planteas se nos muestra en una película reciente, entre otras muchas que se han exhibido y están por exhibirse. Es necesario saber que estas producciones son generadas por personas que creen sinceramente en lo que llamamos "ideología de género”. Esta forma de pensar dice que los seres humanos no nacemos sexuados sino que podemos escoger lo que queramos ser: hombre homosexual o heterosexual, mujer homosexual o heterosexual o bisexuales. Cada vez son más los que aceptan este principio. Pero ¿Es correcto este pensamiento? Las feministas del género lo sostienen vehementemente. A continuación te presento un cuadro comparativo, preparado por Gloria Conde, entre el feminismo radical y el feminismo nuevo propuesto por Juan Pablo II. Feminismo radical Feminismo nuevo Igualdad absoluta con el varón Iguales en dignidad, diferentes en identidad: masculina y femenina Realización de la mujer: imitar al varón Realización de la mujer: ser ella misma en la complementariedad con el varón. No a la naturaleza Sí a la naturaleza Prioridad al trabajo, abandono de la familia Prioridad: integrar familia y trabajo Renuncia al papel de transmisora de códigos de conducta: producir y no civilizar Asume el papel de transmisora de códigos de conducta: civilizar antes que producir Libertad individualista y cerrada en sí misma Libertad en el "don de sí” a los demás Sexo cerrado y alienante, visto sólo como medio de placer Sexo como medio para el "don de sí” y la realización personal Esta supuesta libertad de elegir el género que quiero vivir, es un engaño del tamaño de aquel cuento de hadas danés, escrito por Hans Christian Andersen, "El traje nuevo del emperador”. En él se nos narra la historia de un rey que gustaba de lucir hermosos trajes. Un día llegaron unos maleantes haciéndole creer que fabricarían para él un hermoso traje con tela que sólo podía ser vista por los inteligentes. El rey no la veía pero pretendía que sí. Los demás tampoco la veían pero igual que el rey, no lo decían. Un niño pequeño gritó por fin: -¡El Emperador está desnudo!- Todos se dieron cuenta del engaño demasiado tarde. La fábula arroja una advertencia: Sólo porque todo el mundo crea que algo es verdad, no significa que lo sea. LA OTRA FAMILIA Lic. Lupita: La sociedad ya está aceptando las uniones homosexuales. Por qué los juzgamos cuando quieren vivir en pareja y adoptar. Hemos visto el caso de una pareja que adopta a un niño y lo quiere bien. ¿Qué hubiera pasado si esta pareja, como sea, no hubiera ayudado a ese pequeñito? Aunque vimos el caso en una película, sí pasa en la realidad. Dejemos que cada quien viva su vida mientras no hagan daño a otros. Arturo M. Querido Arturo: No juzgar es un principio cristiano. En el número 2358 del Catecismo de la Iglesia católica (CIC) leemos: "Un número apreciable de hombres y mujeres presenta tendencias homosexuales profundamente arraigadas. Esta inclinación, objetivamente desordenada, constituye para la mayoría de ellos una auténtica prueba. Deben ser acogidos con respeto, compasión y delicadeza. Se evitará, respecto a ellos, todo signo de discriminación injusta. Estas personas están llamadas a realizar la voluntad de Dios en su vida, y, si son cristianas, a unir al sacrificio de la cruz del Señor las dificultades que pueden encontrar a causa de su condición”. La idea de que la iglesia los juzga es falsa como puedes ver. La situación que planteas se nos muestra en una película reciente, entre otras muchas que se han exhibido y están por exhibirse. Es necesario saber que estas producciones son generadas por personas que creen sinceramente en lo que llamamos "ideología de género”. Esta forma de pensar dice que los seres humanos no nacemos sexuados sino que podemos escoger lo que queramos ser: hombre homosexual o heterosexual, mujer homosexual o heterosexual o bisexuales. Cada vez son más los que aceptan este principio. Pero ¿Es correcto este pensamiento? Las feministas del género lo sostienen vehementemente. A continuación te presento un cuadro comparativo, preparado por Gloria Conde, entre el feminismo radical y el feminismo nuevo propuesto por Juan Pablo II. Feminismo radical Feminismo nuevo Igualdad absoluta con el varón Iguales en dignidad, diferentes en identidad: masculina y femenina Realización de la mujer: imitar al varón Realización de la mujer: ser ella misma en la complementariedad con el varón. No a la naturaleza Sí a la naturaleza Prioridad al trabajo, abandono de la familia Prioridad: integrar familia y trabajo Renuncia al papel de transmisora de códigos de conducta: producir y no civilizar Asume el papel de transmisora de códigos de conducta: civilizar antes que producir Libertad individualista y cerrada en sí misma Libertad en el "don de sí” a los demás Sexo cerrado y alienante, visto sólo como medio de placer Sexo como medio para el "don de sí” y la realización personal Esta supuesta libertad de elegir el género que quiero vivir, es un engaño del tamaño de aquel cuento de hadas danés, escrito por Hans Christian Andersen, "El traje nuevo del emperador”. En él se nos narra la historia de un rey que gustaba de lucir hermosos trajes. Un día llegaron unos maleantes haciéndole creer que fabricarían para él un hermoso traje con tela que sólo podía ser vista por los inteligentes. El rey no la veía pero pretendía que sí. Los demás tampoco la veían pero igual que el rey, no lo decían. Un niño pequeño gritó por fin: -¡El Emperador está desnudo!- Todos se dieron cuenta del engaño demasiado tarde. La fábula arroja una advertencia: Sólo porque todo el mundo crea que algo es verdad, no significa que lo sea. Lupita Venegas/Psicóloga www.valoraradio.org LA OTRA FAMILIA Lic. Lupita: La sociedad ya está aceptando las uniones homosexuales. Por qué los juzgamos cuando quieren vivir en pareja y adoptar. Hemos visto el caso de una pareja que adopta a un niño y lo quiere bien. ¿Qué hubiera pasado si esta pareja, como sea, no hubiera ayudado a ese pequeñito? Aunque vimos el caso en una película, sí pasa en la realidad. Dejemos que cada quien viva su vida mientras no hagan daño a otros. Arturo M. Querido Arturo: No juzgar es un principio cristiano. En el número 2358 del Catecismo de la Iglesia católica (CIC) leemos: "Un número apreciable de hombres y mujeres presenta tendencias homosexuales profundamente arraigadas. Esta inclinación, objetivamente desordenada, constituye para la mayoría de ellos una auténtica prueba. Deben ser acogidos con respeto, compasión y delicadeza. Se evitará, respecto a ellos, todo signo de discriminación injusta. Estas personas están llamadas a realizar la voluntad de Dios en su vida, y, si son cristianas, a unir al sacrificio de la cruz del Señor las dificultades que pueden encontrar a causa de su condición”. La idea de que la iglesia los juzga es falsa como puedes ver. La situación que planteas se nos muestra en una película reciente, entre otras muchas que se han exhibido y están por exhibirse. Es necesario saber que estas producciones son generadas por personas que creen sinceramente en lo que llamamos "ideología de género”. Esta forma de pensar dice que los seres humanos no nacemos sexuados sino que podemos escoger lo que queramos ser: hombre homosexual o heterosexual, mujer homosexual o heterosexual o bisexuales. Cada vez son más los que aceptan este principio. Pero ¿Es correcto este pensamiento? Las feministas del género lo sostienen vehementemente. A continuación te presento un cuadro comparativo, preparado por Gloria Conde, entre el feminismo radical y el feminismo nuevo propuesto por Juan Pablo II. Feminismo radical Feminismo nuevo Igualdad absoluta con el varón Iguales en dignidad, diferentes en identidad: masculina y femenina Realización de la mujer: imitar al varón Realización de la mujer: ser ella misma en la complementariedad con el varón. No a la naturaleza Sí a la naturaleza Prioridad al trabajo, abandono de la familia Prioridad: integrar familia y trabajo Renuncia al papel de transmisora de códigos de conducta: producir y no civilizar Asume el papel de transmisora de códigos de conducta: civilizar antes que producir Libertad individualista y cerrada en sí misma Libertad en el "don de sí” a los demás Sexo cerrado y alienante, visto sólo como medio de placer Sexo como medio para el "don de sí” y la realización personal Esta supuesta libertad de elegir el género que quiero vivir, es un engaño del tamaño de aquel cuento de hadas danés, escrito por Hans Christian Andersen, "El traje nuevo del emperador”. En él se nos narra la historia de un rey que gustaba de lucir hermosos trajes. Un día llegaron unos maleantes haciéndole creer que fabricarían para él un hermoso traje con tela que sólo podía ser vista por los inteligentes. El rey no la veía pero pretendía que sí. Los demás tampoco la veían pero igual que el rey, no lo decían. Un niño pequeño gritó por fin: -¡El Emperador está desnudo!- Todos se dieron cuenta del engaño demasiado tarde. La fábula arroja una advertencia: Sólo porque todo el mundo crea que algo es verdad, no significa que lo sea.
Lupita Venegas/Psicóloga www.valoraradio.org
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