REVIVIR AMORES DEL PASADO
Queridísima Lupita:
Mi marido es completamente insensible, no le importa saber de mí, de cómo me siento, de lo que necesito. Su mundo es él mismo. Yo he tratado de darle el primer lugar y seguir los consejos evangélicos, pero pasa el tiempo y no funciona. Me he estado escribiendo con un ex -novio que me localizó por el twitter y creo que hubiera sido mucho más feliz a su lado. Es sensible y cortés, se interesa por mí. No lo he visto físicamente, nuestra amistad se desenvuelve por internet. ¿Hago mal al compartir mi tiempo, pensamientos y sentimientos con quien sí me comprende? No estamos en una relación de amantes, sólo somos amigos por carta.
Ma. Mercedes
Mercedes hermosa:
Busquemos juntas la visión de Dios en este tema. Las Sagradas escrituras hablan con absoluta claridad sobre el plan de Dios para el matrimonio. Dios dijo a Adán y Eva: "Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne”.
Esto significa que el Señor quiere que construyamos nuestro hogar sin intromisiones. Y las intromisiones no sólo vienen de los padres de cada uno, sino también de familiares, amigos, ex novios, etc.
Tu esposo y tú están unidos con un pegamento muy especial que no vemos pero del cual sabemos que el hombre no lo puede separar. Cuando llegan las dificultades a la vida matrimonial, hay múltiples factores que hacen parecer que la bomba explotará en cualquier momento aniquilando absolutamente todo.
Tú estás reaccionando ante la indiferencia de tu esposo de un modo común: la revancha, el desquite. Y además justificas "racionalmente” tu conducta.
Hay otras formas de enfrentar las dificultades conyugales:
· El contra-ataque. Tomar venganza, te hago lo que me hiciste. Un ejemplo clásico es el de la esposa que dice airadamente: "Estoy cansada de verte salir con tus amigos a cada rato y de que me dejes sola con los niños, así que ahora yo me voy con mis amigas y a ver cómo le haces”.
· La rebeldía. Esta la vemos reflejada en frases de este tipo: "De acuerdo, haz lo que quieras, pero no esperes que acueste a los niños o que limpie la casa. Tú puedes hacerlo”.
· La resignación. Este es el medio por el que muchas mujeres van acumulando resentimiento y llegan al punto en que estás ahora. Siguiendo el mismo ejemplo, esta mujer diría: "Bueno, pues supongo que todos los hombre son iguales. NI modo, atenderé a los niños, haré la casa…” Pero cuando el servicio en el hogar no tiene sentido y es sólo respuesta ante lo que una persona se siente impotente, comenzará a manifestarse la amargura y la relación matrimonial se vuelve insípida y tensa.
· Y la respuesta cristiana: el perdón. Todos necesitamos cultivar un estilo de vida de perdón. Pedir un corazón capaz de perdonar lo más pronto posible e incondicionalmente.
Sé que lo que acabas de leer es desgarrador. Sin embargo, esta es la clase de amor con que Dios quiere que nos entreguemos a nuestro cónyuge.
Es espejismo creer que serías más feliz con tu ex-novio. Hay infidelidad mental y cordial que es incluso más dañina que la infidelidad sexual. Usa tu tiempo, energía e inteligencia en reconquistar el amor de tu esposo. Has dejado crecer la cizaña de la indiferencia y es tiempo de actuar a favor de los dos.
Lupita Venegas/Psicóloga
www.valora-ac.org
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