hola buen dia.. deberian regresar al padre armin a tizimin el que esta la verdad que .. sincomentarios solo preguntenle a la gente y en paticular a los que cada año venden velas y trabajan para la iglesia saludos
La historia aún no termina. Paciencia en las formas, perseverancia en la oración y acción concreta son las tres patas del tripié en busca del bien de los hijos.
Justo alrededor del bicentenario de la Independencia y centenario de la Revolución, cabe reflexionar acerca de las enseñanzas sobre la historia de México que han recibido nuestros hijos. En la gran mayoría de los casos, tales enseñanzas están contaminadas por la ideología del comunismo y el pensamiento de la vieja masonería, no conocemos la verdadera historia de nuestro Guadalupano País, sino una versión marcadamente anticlerical de ella.
Dos elementos complican la transmisión de la fe en nuestras familias. Primero el envenenamiento de la mente de nuestros hijos a partir de la secundaria, que se dejan convencer ante la idea de que la Iglesia es una institución humana que resulta buen negocio y que está llena de trampas e inmoralidades. En segundo lugar, está el hecho de que los padres trasmiten la fe por tradición desconociendo, y no viviendo en muchos casos, los verdaderos valores del Evangelio. Esta suma: jóvenes prejuiciados en contra de la Iglesia y padres de buena voluntad pero ignorantes de su fe, tiene por resultado el México que hoy vivimos tan lleno de paganismo y tan vacío de Dios.
Es increíble que existiendo un 89% de católicos en nuestro país (unos 95 millones), prevalezca tanta corrupción, impunidad, violencia, deshonestidad, infidelidades, aberraciones, etc. Nada más contrario a las enseñanzas de Cristo a través de su Iglesia. ¿Qué clase de católicos somos?
De acuerdo al P. Jorge Loring, hay 1,907 millones de cristianos en una población mundial de 6000 millones de seres humanos. 1038 millones de católicos, 669 millones de protestantes y 200 millones de ortodoxos. "¿Por qué teniendo el cristianismo una audiencia tan grande, el mundo tiene tan poco sabor cristiano?"
Muchos se declaran católicos no practicantes o creyentes no practicantes, con lo que nos están diciendo que son completamente ignorantes de su fe.
El antídoto a nuestra ignorancia: prepararnos.
Tú y tu esposo han hecho lo correcto al dar buen ejemplo a sus hijos y orar por ellos. La parte de la acción es la que hay que hacer más sólida hoy: estudiar, formarse, hacer una experiencia de Cristo y enamorarse del Él de tal modo que toda nuestra vida cambie en verdad. Que los católicos nos distingamos por nuestro estilo de vida, que seamos los que estamos primero para ayudar, servir, amar, orar por los que nos persiguen. Ama a tu nieto tierna y solícitamente. Encontrarás el momento oportuno para pedir a tu hijo como un regalo para ti, la oportunidad de bautizarlo. Todo implica un profundo proceso de evangelización para toda tu familia. Ve despacio, pero con la mirada fija en la meta: alcanzar juntos el cielo.